Ciudad de México.- La restauración ecológica y monitoreo de la calidad del agua, forman parte de las acciones primordiales desplegadas en torno a las comunidades pesqueras de la Bahía de Ohuira, cercanas a la planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, asegura el asesor ambientalista, Xicoténcatl Vega Picos.
Además, menciono que, para la certeza ambiental, el hábitat es resguardado por expertos en manglares, humedales y especies silvestres.
¿A qué está obligada la industria petroquímica para garantizar la preservación del medio ambiente?
En forma adicional, las tareas definidas por la autoridad obligan a la empresa responsable de la obra a desarrollar un Plan de Manejo Ambiental, acompañado de programas permanentes de monitoreo y conservación, medidas de prevención de accidentes y una supervisión especializada, detallo el ambientalista.
Vega Picos, considero que la autoridad, debe realizar análisis especializados sobre manglares, humedales, fauna silvestre y ecosistemas costeros para fortalecer las medidas de prevención, mitigación y restauración ambiental.
¿Qué estipula Semarnat en cuánto a la descarga de agua tratada en este tipo de industrias?
Está la Norma 001 SEMARNAT 2021 en donde se obliga a la empresa a monitorear permanentemente la calidad del agua y los límites de temperatura a descargar a los cuerpos de aguas nacionales; deben de cumplir con los parámetros de temperatura, PH, contaminantes. En el caso de la planta es que se va a tratar esa agua y se ha verter a una temperatura que no afectará al ecosistema porque no saldrá contaminada ni con químicos. La empresa debe aplicar un Plan de Manejo Ambiental”, asegura el asesor ambientalista, Xicoténcatl Vega Picos.
La parte gubernamental se encarga del seguimiento respectivo y, paralelamente, mantiene un diálogo permanente con las comunidades.
Así, el cumplimiento de las condicionantes ambientales abren paso para que las actividades productivas en la Bahía permitan la convivencia y la preservación de los ecosistemas.
Xicoténcatl Vega Picos, fue enfático en señalar que se prohíben afectaciones a la vegetación de los manglares, se establecen zonas de amortiguamiento y se obliga a conservar los flujos hidrológicos para preservar el equilibrio ecológico de la región, ya que estos ecosistemas desempeñan un papel fundamental para la biodiversidad, la pesca y el equilibrio ecológico de la región, por lo que la autorización ambiental vigente incorpora medidas específicas para su conservación, monitoreo y restauración.
Especies como aves, peces y tortugas marinas son protegidas a través de programas de rescate y reubicación de fauna. De igual forma, es responsabilidad de la empresa poner en marcha sistemas para prevenir afectaciones a larvas, postlarvas y otras formas acuáticas vinculadas a la zona, concluyo el asesor ambientalista.
