Mazatlán, Sinaloa.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ratificó este martes 7 de julio la clausura total definitiva del basurón municipal de Mazatlán, Sinaloa ubicado en el ejido Urías, al reiterar que la medida responde a un procedimiento administrativo iniciado desde 2022 por diversas irregularidades detectadas en la operación del sitio.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, la dependencia nacional informó que el cierre busca garantizar el cumplimiento de la normatividad ambiental y prevenir riesgos derivados del manejo inadecuado de residuos sólidos urbanos y de manejo especial.
La autoridad ambiental precisó que, además de ejecutar la clausura, brindará acompañamiento técnico e institucional al Ayuntamiento de Mazatlán, Sinaloa para que el manejo de los residuos sólidos se realice conforme a la legislación vigente y con ello proteger el medio ambiente y la salud de la población.
¿Por qué Profepa ordenó el cierre definitivo del basurón?
De acuerdo con la Procuraduría, durante las inspecciones realizadas se detectaron incumplimientos a la Norma Oficial Mexicana NOM-083-SEMARNAT-2003, además de la falta de estudios para determinar la peligrosidad de los lixiviados generados por la descomposición de la basura.
Las verificaciones también evidenciaron que la celda D continuaba recibiendo residuos, pese a que el municipio había presentado un plan para avanzar en el cierre del sitio.
Esa área carecía de geomembranas u otros sistemas de impermeabilización que evitaran la filtración de lixiviados hacia el suelo y los mantos freáticos.
Asimismo, el Ayuntamiento no presentó la caracterización de los lixiviados generados durante los últimos cinco años mediante un laboratorio acreditado, lo que impedía conocer si dichos residuos representaban un riesgo ambiental.

Basurón de Mazatlán
¿Qué antecedentes tiene este procedimiento?
La Profepa recordó que la primera inspección se realizó los días 2 y 3 de junio de 2022. Tras detectar las irregularidades, el 26 de octubre de ese año inició formalmente el procedimiento administrativo y solicitó al Ayuntamiento un plan de regularización.
Aunque el municipio presentó un cronograma para clausurar el basurón entre agosto de 2023 y julio de 2024, una nueva verificación realizada el 6 de agosto de 2025 confirmó que el sitio seguía operando parcialmente y continuaba incumpliendo las disposiciones ambientales.
Como resultado, el 2 de diciembre de 2025 la dependencia impuso una multa de 10 millones 444 mil 60 pesos y ordenó la clausura total definitiva, además de exigir un programa de cierre, la reducción gradual del ingreso de residuos y monitoreos ambientales trimestrales durante tres años.
El Ayuntamiento promovió un juicio de nulidad contra esa resolución; sin embargo, el Tribunal Federal de Justicia Administrativa confirmó la legalidad de la actuación de la Profepa.
Con esa sentencia, notificada el 2 de junio de 2026, la Procuraduría ejecutó el pasado 1 de julio la clausura definitiva del basurón.
La dependencia federal reiteró que continuará colaborando con el Gobierno de Mazatlán para encontrar soluciones al manejo integral de los residuos sólidos, insistiendo en que cualquier alternativa deberá cumplir estrictamente con la normatividad ambiental para evitar afectaciones al entorno y a la salud de la población.
