Culiacán, Sinaloa.- En una sociedad sumergida en un espiral de violencia tras dos años consecutivos de guerra entre las dos facciones del Cártel de Sinaloa, en los que a la mayoría de los culiacanenses han normalizado los delitos de alto impacto y la muerte de sus semejantes, surge una luz de esperanza que nos hace entender que en algunas personas aún queda un poco de amor, bondad y empatía hacia los demás por ayudar, para ser mejores personas y vivir como lo que somos, como hermanos.
Esos valores tan importantes de los que se han quedado prácticamente en peligro de extinción en la sociedad culichi, sembraron y cambiaron la manera de pensar de varias personas esta tarde durante un gesto de buena voluntad de un joven, al que sin importarle la comodidad del aire acondicionado de su automóvil de lujo y el qué dirán de las gentes, descendió de su unidad para caminar unos metros y ayudar a un adulto mayor invidente que desde hace varios minutos intentaba cruzar la calle.
¿En dónde se registró este acto de bondad?
Allí en la esquina de la calle Constituyente Antonio Ancona y Constituyente Francisco J. Mujica de la colonia Gustavo Díaz Ordaz, justo frente a la Farmacia Guadalajara y en un transitado cruce de vehículos de dos de las vialidades más importantes de dicho sector, detuvo la marcha de su automóvil de modelo reciente, un Mazda, color Rojo, tintura Soul Red Crystal Metallic, con la intención de detener de manera total el tráfico en la zona.
Eran alrededor de las 12:30 del mediodía de este sábado 8 de agosto, cuando el joven de no más de 30 años, ataviado con un short de color azul, una playera tipo polo color azul marino y unos huaraches de plástico negro, bajó de su unidad de modelo reciente para caminar por entre los baches llenos de agua y llovediza hasta llegar a la banqueta donde se encontraba el viejecito esperando a algún buen samaritano para que le ayudara a pasar las congestionadas vialidades.
Es posible le interese: Dan el último adiós a “El Chuquiqui” Hernández en Culiacán, Sinaloa; familiares y políticos lo despiden con misa y flores
¿Cuál fue la reacción de la gente?
En un principio, los automovilistas no entendían el motivo por el que el joven dejó atravesado a la unidad en medio de ambas calles. Rápidamente comenzaron a hacer sonar sus cláxones, ante la característica impaciencia de los culiacanenses por tratar de avanzar para llegar a sus destinos. El tráfico se había detenido en ambos sentidos, nadie avanzaba.
Algunos de ellos decidieron bajar de su unidad para asomarse a ver qué sucedía.
Fueron segundos los que duró la acción del joven, pero para los desesperados automovilistas que giraban el volante de un lado a otro para tratar de buscar un espacio para adelantarse y continuar su camino fueron minutos. Luego, todos se percataron de la buena acción del joven, lo que les hizo cambiar el ceño fruncido de sus rostros a una sonrisa y motivos de aplausos en el que el tiempo de espera ya no importó.
Quién sabe cuánto tiempo tendría el pobre señor queriendo pasar allí. Porque pasaron los soldados y ni siquiera lo pelaron. No se bajaron para ayudarlo a cruzar, continuaron su camino”, señaló una señora joven que esperaba el camión urbano.
Otro joven a su lado decía:
Ahora sí se van a devolver, porque vieron el alboroto aquí y creen que pasó algo”, señalando a los soldados que a bordo de un camión de traslado de tropa realizaban maniobras para retornar al sitio por donde ya habían pasado segundos antes.
También lea: Policías municipales de Culiacán rescatan a un anciano en situación de calle en el Malecón Viejo
Mientras todo esto sucedía, el hombre discapacitado de la tercera edad era apoyado por el joven, quien a pasitos caminaba de manera lenta para atravesar la calle Antonio Ancona hacía el estacionamiento de la Farmacia Guadalajara, donde continuaría su camino para seguir pidiendo ayuda con un bote de plástico de color verde aguamarina forrado con cinta canela en una mano y en la otra, un bastón improvisado de pedazos de tubería de PVC con un banderín de color rojo como señalización para evitar ser arrollado.
En tanto el anciano camina con la mirada fija hacia adelante detrás de unos lentes negros y una gorra de color beige, la gente observa la dificultad del adulto mayor para caminar de manera libre, pues sus pies con unos huaraches negros van hurgando el pavimento para no tropezar con algún borde, al tiempo que un letrero blanco con letras negras colocado en su pecho donde da a conocer su discapacidad y la ayuda que pide, pende de dos cuerdas negras atadas a su cuello.
- Joven para el tráfico para ayudar a adulto mayor invidente a cruzar calle.
- Joven para el tráfico para ayudar a adulto mayor invidente a cruzar calle.
- Joven para el tráfico para ayudar a adulto mayor invidente a cruzar calle.
- Joven para el tráfico para ayudar a adulto mayor invidente a cruzar calle.
Esta tarde, un pequeño grupo de personas se quedó con un buen sabor de boca por la acción de este joven, pues a pesar de la profunda crisis de desestabilización en materia de seguridad donde la repetición diaria de homicidios, atentados, desapariciones forzadas, levantones y miedo colectivo ha forzado a la sociedad de Culiacán a una adaptación a la violencia, donde se ha fracturado la confianza y donde los ciudadanos se mantienen a la expectativa y a la defensiva de cualquier agresión de que puedan ser objeto, pero que así hay gente que aún hace el bien.
Como esta y otras buenas acciones que ciudadanos como el de hoy realizan, es una muestra de la resiliencia que los culichis tienen como una capacidad para adaptarse, recuperarse del trauma por los daños causados por el crimen organizado con el fin de hacer su vida cotidiana y seguir viviendo en esta bella ciudad que es Culiacán, donde a pesar de las actividades negativas que realizan algunas personas, también existen muchas más que hacen el bien.
Siga leyendo: Cierran la Andrade frente al estadio de los Tomateros por daños a un poste de la CFE tras choque en Culiacán
Lea más información sobre Culiacán




