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Culiacán, Sinaloa.- Con una sonrisa que lo caracteriza cuando se encuentra entre sus amigos y con un rostro de seriedad que comunica confianza cuando atiende una emergencia, Alexis Quiñones narra sus traumas, vivencias y la experiencia vivida en el curso de rescate en aguas rápidas o peligrosas, impartido por dos de sus compañeros el pasado mes de julio en la sindicatura Jesús María, de Culiacán y en el municipio de Tamazula, Durango, que le han ayudado a vencer sus miedos.

A pesar de haber crecido y vivido en una zona donde convivir con el agua es algo común, Alexis Quiñones, grado de sargento primero y con varios años al servicio del Heroico Cuerpo de Bomberos Culiacán y del Heroico Cuerpo de Bomberos Navolato, señala que su mayor temor en la vida es morir ahogado y por esa razón decidió tomar el curso cuando se le ofreció.

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“Aprender a saber rescatarme para poder salvar otras vidas”

No pues para mí, mi mayor temor es morir ahogado. Por eso cuando me dijeron del curso dije, lo voy a tomar, porque tengo bien presente que lo primero que tengo que aprender es a saber rescatarme a mí mismo para poder salvar a otras personas”, narró el bombero en entrevista exclusiva para Los Noticieristas.

Alexis Quiñones, bombero de Culiacán

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“En dos ocasiones he estado a punto de morir ahogado en mi vida”

Dentro de sus vivencias y traumas, se encuentran la amarga experiencia que sufrió cuando apenas era un adolescente, cuando se encontraba en un kayak a 32 kilómetros mar adentro de la costa del campo pesquero Las Aguamitas, sindicatura de Altata, donde fue sorprendido por un mal tiempo que lo obligó a replegarse para buscar refugio en alguna panga cercana, pero en ese momento fue embestido por una embarcación, cuyos tripulantes también iban rumbo a la costa a una velocidad considerable para buscar refugio.

Cuando estaba más plebe, cuando tenía 15 años, cuando yo era un adolescente, practicaba remo en Altata. Esa vez estábamos en el agua en un kayak, una lancha nos pasó por encima y estuve a punto de morir ahogado. A raíz de ahí nace ese trauma que no ha podido superarse. Aquí más que nada busco primero aprender a rescatarme para poder rescatar a otras personas sin poner en riesgo mi vida”, señaló Alexis.

El joven bombero señala que ese día que estuvo a punto de perder su vida, había mal tiempo y esto obligó a los pangueros que salieran del agua (el mar) para ponerse a salvo. Dice que el conductor de la lancha no los miró y ocurrió el accidente, pero por fortuna logró salvar su vida.

La otra mala experiencia fue cuando ocurrió el huracán Manuel, el 20 de septiembre del 2013 cuando también era menor de edad y donde su hermano y él estaban en su casa, pero debido a que la marea subió rápidamente de nivel, quedaron atrapados y tuvieron que nadar alrededor de cinco calles de distancia para llegar a una parte donde pudieron ser rescatados, pero por poco y también muere ahogado ese día.

Ese día mi hermano y yo tuvimos que salir porque el agua comenzó a subir, cosa que jamás se había visto. Nos había llegado el agua hasta los tobillos, pero ese día nos llegaba hasta la barbilla y tuvimos que nadar como cinco cuadras para poder llegar a una parte alta donde nos pusimos a salvo. En ese tiempo no tenía la técnica adecuada para nadar como la tengo ahora, pero desde entonces mi miedo siempre ha sido el agua, pues a pesar de que vengo de una zona con mucha agua, me da demasiado miedo el agua”, agregó.

Quiñones señala que ha recibido varios cursos de rescate acuático y clases de supervivencia, pero aún así le tiene respeto al agua, por lo que piensa seguir capacitándose para poder llegar a la excelencia, aunque señala que nunca se deja de aprender algo nuevo.

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“Una nueva experiencia y un nuevo paso para vencer los traumas”.

Con este curso que recibí, cada vez supero más, cada vez avanzo más y supero mis traumas, cada vez me meto a aguas más profundas y violentas con mayor seguridad y técnica. Hay que saber cómo enfrentar el riesgo, saber leer el agua, el agua te dice el nivel de peligrosidad que tiene. Hay que prepararse muy bien para eso y tenerle respeto, ya que nosotros (los rescatistas) nos enfrentamos a peligros que no se ven, como coladeras abiertas, vehículos bajo el agua, entre otras cosas”, continuó.

Al iniciar el curso Alexis pensó que las aguas iban a ser más tranquilas de lo que él pensaba, pero al llegar a la realidad su impresión fue distinta.

La verdad pensé que iba a ser un poco más tranquila, había una técnica que se llama “vadeo” en la que teníamos que pasar caminando por el agua y eso era imposible, porque la corriente era muy fuerte, pero con las técnicas que los instructores nos dieron y la confianza, logramos superar ese obstáculo y vencer los miedos y eso me hace sentir más preparado y con mayor seguridad para rescatar a otras personas”, finalizó.

Alexis fue uno de los más de 30 elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos Culiacán y del Cuerpo de Bomberos y Protección Civil de Badiraguato que recibieron el curso de 72 horas, impartido por el subteniente Gabriel Rocha y el cabo Ernesto Martínez en la presa El Varejonal de la sindicatura Jesús María, municipio de Culiacán, que tuvo que ser cerrada después del primer día de capacitación por condiciones climatológicas y posteriormente se trasladaron al río Tamazula, en el municipio del mismo nombre del estado de Durango, donde concluyeron por dos días más con la actividad.

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