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Mazatlán, Sinaloa.- Los apagones provocados por la tormenta eléctrica asociada a las recientes lluvias afectaron el suministro de agua potable en 12 comunidades rurales y causaron baja presión en distintos sectores de Mazatlán, Sinaloa este miércoles 28 de octubre, informó la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Mazatlán, que trabaja en coordinación con la Comisión Federal de Electricidad para restablecer el servicio.
Las fallas de energía dejaron fuera de operación varios sistemas de bombeo rurales, mientras que las variaciones de voltaje ocasionaron paros intermitentes durante la madrugada en las plantas potabilizadoras Los Horcones y Miravalles, responsables de abastecer a sectores de la zona urbana.
¿Qué comunidades rurales resultaron afectadas?
De acuerdo con los reportes de la Gerencia de Operación de Jumapam, las localidades afectadas son Los Llanitos, El Salto, Las Chicuras, Las Tinajas, Sábila, Lomas del Guayabo, El Bajío, Loma Alta, El Tiro, Porras, Aguaje de Costilla y El Quemado.
La dependencia explicó que los sistemas de bombeo vuelven a funcionar conforme se restablece la energía eléctrica. Las cuadrillas mantienen comunicación con la CFE para agilizar la reactivación de los pozos.
¿Por qué hay baja presión en las colonias de Mazatlán, Sinaloa?
Las interrupciones eléctricas y las variaciones de voltaje impidieron que las plantas potabilizadoras operaran de manera continua durante la madrugada, lo que repercutió en la presión del agua distribuida por las tuberías.
Las áreas de Producción y Distribución realizan evaluaciones para recuperar las condiciones normales de operación.
¿Cuándo se restablecerá el suministro de agua?
Jumapam estimó que las plantas potabilizadoras normalizarían sus operaciones y que el servicio comenzaría a recuperarse durante la tarde o noche de este miércoles, aunque la recuperación depende de la estabilización de los sistemas.
Mientras tanto, el organismo pidió a los usuarios utilizar racionalmente el agua almacenada en tinacos y cisternas, evitar desperdicios y reservar el líquido para las necesidades esenciales hasta que se normalice la presión en las líneas de conducción.

