Guasave, Sinaloa.- Más de un mes llevan sin clases presenciales más de 400 alumnos de la primaria Miguel Hidalgo, ubicada en la sindicatura de Benito Juárez, Batamote, luego de que la caída de una palma durante las lluvias provocara el derrumbe parcial del techo y la marquesina de uno de los salones, denunciaron habitantes de la comunidad.

Exigen atención en primaria de Batamote, Guasave.
¿Cuándo ocurrieron los hechos?
Los inconformes señalaron que desde el pasado 18 de septiembre, los estudiantes de ambos turnos reciben clases a distancia debido al riesgo que representan las condiciones de la infraestructura escolar, por lo que urgieron a las autoridades educativas a intervenir para que los menores puedan regresar a las aulas sin poner en peligro su integridad.
¿Una escuela muy antigua?
De acuerdo con la denuncia, la escuela tiene más de 50 años de antigüedad y el desprendimiento de parte de la estructura dejó en evidencia las condiciones en las que se encuentra el plantel. La preocupación de las familias no se limita al salón afectado, pues consideran necesario que se revise la seguridad del inmueble para descartar otros riesgos.
Los habitantes indicaron que, pese al tiempo transcurrido, no han visto una solución concreta por parte del Instituto Sinaloense de la Infraestructura Física Educativa (Isife), y aseguraron que únicamente cuentan con un número de reporte, sin que hasta el momento se haya atendido el problema.
Ante esta situación, hicieron un llamado a las autoridades educativas para que acudan al plantel, evalúen los daños y realicen las reparaciones necesarias, pues consideran que la educación de los niños no puede continuar dependiendo de una modalidad a distancia por tiempo indefinido.

Exigen atención en primaria de Batamote, Guasave.
¿Qué se note el interés de los políticos?
Asimismo, señalaron que la situación representa una oportunidad para que quienes aspiran a ocupar cargos públicos demuestren su compromiso con la ciudadanía, mediante gestiones que permitan resolver necesidades urgentes como la seguridad de los espacios educativos.
Las familias insistieron en que su principal exigencia es que los más de 400 estudiantes puedan regresar a clases presenciales, pero en instalaciones seguras y con la certeza de que el plantel cuenta con las condiciones necesarias para proteger tanto a alumnos como a maestros.
