Para estar en Cruz Roja se necesita un poco de locura y yo estoy loco. Daniel, el socorrista con 30 años de trayectoria (Los Noticieristas)
Para estar en Cruz Roja se necesita un poco de locura y yo estoy loco. Daniel, el socorrista con 30 años de trayectoria (Los Noticieristas)

Culiacán, Sinaloa.- Daniel Castro Nevárez, técnico en urgencias médicas de Cruz Roja Culiacán, ha pasado casi la mitad de su vida siendo socorrista y salvando vidas, comparte que la labor que inició como una inquietud se convirtió en su mayor pasión.

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Con más de 30 años de trayectoria, Daniel relata que sus inicios fueron en el año 1992 en la base de Cruz Roja de Quilá, empezó a haciendo servicios menores, hasta que se convirtió en un héroe.

Dijo que para estar en Cruz Roja se necesita un poco de locura y él está loco, pero loco por servir a los demás.

El socorrista dice que sin duda alguna los accidentes que más impactan es cuando están involucrados los niños, relata que fue en el año 2005 que acudió a un llamado de emergencia, el reporte inicial era un choque de vehículo contra un camión que mezclan cemento, sin embargo, desconocía que en el lugar había fallecido un menor.

Dice que llegaron al lugar y empezaron a trabajar entre los fierros retorcidos y ahí vieron el bracito de un menor que lamentablemente había perdido la vida.

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 “Entre los fierros retorcidos vimos un bracito que salía, nos abocamos inmediatamente, pero desgraciadamente ese niño ya no contaba con signos vitales”, expuso.

Puntualizó que otro hecho que marcó completamente su vida, fue cuando lamentablemente remataron a una persona cuando era trasladado en la ambulancia.

Menciona que fue en el año 2004 cuando se reportó a una persona golpeada, al momento de llegar al lugar lo subieron a la ambulancia y se dirigían a la base de Leyva Solano, eran alrededor de las 2 de la mañana cuando sicarios les cierran el paso, se suben a la unidad y rematan al herido.

 “El evento que definitivamente marcó mi trayectoria, fue en el 2004 cuando me mataron a un paciente arriba de la ambulancia y se siente una impotencia porque estás amenazado tú, no sabes cómo van a reaccionar, tu piensas que también te vas a ir, porque es lo mismo uno que dos y afortunadamente cayó el momento de sensatez y a nosotros no nos hicieron nada, pero ese momento se te hace eterno”, citó.

Expresa que dentro de lo malo lo bueno, pues sin duda lo mejor que puede atender son los partos que ocurren en las ambulancias, pues es darle la bienvenida a un nuevo ser.