Guamúchil, Salvador Alvarado Sinaloa. Lo que comenzó por la iniciativa de unas cuantas personas para apagar un incendio a cubetazos, hoy se ha consolidado como un organismo que cubre la importante labor de salvar vidas y resguardarlas en la ciudad de Guamúchil.

Se cumplen 53 años de la fundación del cuerpo de Bomberos y el camino no ha sido sencillo, sin embargo, la dignidad y el aplomo de los hombres y mujeres, bomberos voluntarios y de base ha mantenido la institución de pie y al servicio de los guamuchilenses desde el año 1972.

El bombero veterano y Presidente del Patronato de Bomberos en Guamúchil, Abraham Portillo López, relató su experiencia dentro del cuerpo de Bomberos, pero primero que todo, reconoció la labor de aquel grupo de personas, que en el año 1972 se reunieron para sofocar un incendio sin equipamiento ni herramientas, sólo con cubetas llenas de agua. Algunos de los fundadores son Francisco Quiroa, quien fue el primer comandante de bomberos y Juan Espinoza.

Se dieron la tarea de conformar el cuerpo bomberos, se iniciaron con cubetas, con algunos tubos machacados, algunas bombitas que existían en aquel entonces, y a partir de ahí, pues la capacitación fue constante y la evolución ha sido de tal manera que desde el 1974 llegó la primera unidad bombera, La Leona.”

Actualmente el cuerpo de Bomberos, cuenta con 11 unidades de rescate, unidades que han sido fruto del esfuerzo de diversos organismos sociales como el Club de Leones. Alrededor de 50 socorristas conforman el cuerpo de Bomberos, de los cuales 19 son de base. El equipo vehicular y personal es suficiente, sin embargo cabe destacar que el constante uso de los equipos provocan desgaste y constantemente requiere sustituirlos.

Portillo López, explicó que un elemento de bomberos debe mantenerse en capacitación muy constante, incluso asistir a la academia de Bomberos por un año. Acciones que han provocado que los bomberos de Salvador Alvarado sean socorristas preparados y con vasta experiencia en contingencias de distintas índoles. Explicó que un bombero siempre requiere más equipo y más herramientas para el efecto de brindar un mejor servicio, y la adquisición de más tecnología sería muy útil porque hay incidentes que requieren su uso y la misma falta del recurso en algunas ocasiones no les permite avanzar

Respecto al hecho trágico que más le ha marcado durante su trayectoria, mencionó, que un hombre bombero tiene que superar pronto los efectos del estrés post traumático que le pudiera generar un rescate, sobre todo cuando hay pérdidas humanas, porque las labores de rescate deben de continuar.

“Han acudido los compañeros a nosotros, a mí no me tocó, a un trenazo en San Marcial, incendio en las tiendas ley. Sí, pues cuando vemos familias que se queman, personas en incendios, cuántas veces hicimos búsquedas, rescates en canales que sacamos hasta siete víctimas, entre ellos bebés. O sea, ha sido muchísimo un rescate que duró casi un mes buscando un niño en un río.”

Cada uno de estos hechos fatales han ayudado a los elementos a prepararse durante la ejecución de estos y a buscar capacitación eventual con la finalidad de brindar un apoyo más certero a la ciudadanía.

En cuanto a la necesidad más apremiante del organismo, Portillo López, expresó que se requiere que bomberos tenga un presupuesto propio, pues muchas veces la falta de recursos en la corporación limita diversas situaciones y un monto certero anual ayudaría a mejorar significativamente las condiciones de trabajo y administrativas del Cuerpo de Bomberos.

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