
Los Mochis, Sin. – La creciente presencia de puestos informales de comida en la ciudad ha generado preocupación entre los empresarios restauranteros, quienes advierten sobre el riesgo que representa la falta de control sanitario para la salud de los consumidores expresó Enrique González Lugo, presidente del Consejo Empresarial Restaurantero de Los Mochis (CER).
González Lugo reconoció que, si bien los puestos informales son una fuente de ingresos para muchas personas, su operación al margen de las normativas sanitarias, fiscales y laborales pone en peligro no solo la salud pública, sino también la competitividad del sector restaurantero formal.
“Nuestros restaurantes cumplen con normativas sanitarias, fiscales y laborales. Invertimos en infraestructura, capacitación y seguridad para garantizar la calidad y la higiene de nuestros productos y servicios. La competencia desleal de los puestos informales, que operan al margen de estas regulaciones, nos coloca en una situación de desventaja. Nos preocupa especialmente la seguridad alimentaria: La falta de control sanitario en los puestos informales puede poner en riesgo la salud de los consumidores”, señaló.
Entre los principales puntos de preocupación que expuso el presidente del CER, se destacan:
Seguridad Alimentaria
La falta de supervisión en los puestos informales puede comprometer la salud de los consumidores, quienes podrían estar expuestos a alimentos en mal estado o manipulados de manera inadecuada.
Competencia Desleal
Los puestos informales, al no asumir cargas fiscales y laborales, pueden ofrecer precios mucho más bajos, lo que afecta la viabilidad económica de los restaurantes establecidos.
Uso del Espacio Público
La ocupación desordenada de espacios en la vía pública no solo afecta la imagen de la ciudad, sino que también puede generar conflictos de convivencia entre comerciantes y ciudadanos.
Debes leer: Denuncian a puestos de comida no regulados en la carretera Mochis-Topolobampo
Ante esta problemática, González Lugo hizo un llamado a las autoridades locales para que se establezca un marco regulatorio que asegure la equidad y la seguridad para todos los involucrados.
Propuso varias medidas que podrían implementarse para regularizar la situación:
- Creación de Programas de Capacitación: Proveer formación a los vendedores informales para que cumplan con las normativas sanitarias y fiscales.
- Asignación de Espacios Adecuados: Designar áreas específicas para la operación de estos puestos, ordenando su funcionamiento y mejorando la imagen urbana.
- Implementación de Controles Sanitarios Periódicos: Realizar inspecciones regulares para garantizar que los alimentos se manejen en condiciones higiénicas.
- Establecimiento de Impuestos Adecuados: Contribuir a la economía local mediante la regulación fiscal de estos vendedores.
González Lugo concluyó manifestando la disposición del sector restaurantero para colaborar con las autoridades y otros actores en la búsqueda de soluciones que beneficien a todos, sin comprometer la seguridad alimentaria y la competitividad de los negocios establecidos en la ciudad. La salud de los consumidores y el futuro del sector dependen de un enfoque integral que contemple tanto la formalidad como la seguridad alimentaria en Los Mochis.
