rio sinaloa en guasave

Guasave, Sin.- Serafina recuerda bien la angustia que vivió el 15 de septiembre del 2024, cuando mientras las autoridades municipales y muchos ciudadanos daban el grito de Independencia en la plazuela Miguel Hidalgo, ella y sus vecinos trataban en poner a salvo sus cosas sin ayuda, mientras los datos oficiales decían que el agua no les llegaría a sus casas, por el Bar 44, pegadas al margen del río.

Recuerda también como después se vieron marginados del apoyo de 5 mil pesos que dio el gobierno del estado a los damnificados. Irónicamente no los censaron, porque sus casas estaban entre el agua, al ser la zona más afectada.

Hoy saben que el riesgo está ahí, como siempre, no ha habido desazolve, habitan en una zona baja y saben los riesgos que se corren, pero también esperan que las autoridades no sean omisas, que la información fluya de forma oportuna para mínimo salvar sus pocas pertenencias.

“A ver si esta vez nos avisan con tiempo. Porque nos agarró de sorpresa el año pasado, el 15 de septiembre. Ellos estaban dando el grito y nosotros aquí inundándonos y otros años se veían los dompes. Esta vez no vinieron para darnos ayuda, para llevarnos al albergue. El año pasado no, a ver qué pasa esta vez. Y también prometieron ayuda, pero no nos tocó tampoco aquí en el barrio 44. Nunca nos llegó. Nos dieron la vuelta, llegó en el Brown, llegó en el Chorrito y en el 44. Lo que nos dijeron fue que el barrio 44 estaba inundado todavía y no podían meterse”.

Saben que los 5 mil pesos del apoyo no compensaban la pérdida material que tuvieron, pero cuando menos le ayudaba en algo.

Fredy Aguirre, quien lleva más de 30 años viviendo también en el Barrio 44, reconoce al igual que Serafina, su vecina, que conocen los riesgos que implican el habitar en esa zona, el río fue primero, son sus dominios, sin embargo, esperan que cuando menos la información fluya de forma oportuna para que, la experiencia que ellos tienen se sume a los datos duros que den las autoridades sobre el monitoreo real del agua que viene desde el municipio de Sinaloa, que alimenta al Viejo Petatlán.

Señala que este año será la prueba de fuego para el Nuevo Malecón municipal, la extensión que fue entregada el 18 de enero de este año por parte del gobernador del estado, Rubén Rocha Moya. Sabrán que tanto les ayuda a mitigar los efectos del agua, y verán sobre todo si los desfogues no les juegan en contra.

“Ahora con el nuevo malecón aquí, pues no sabemos qué tanto vaya a beneficiar tocante a los incrementos de las lluvias, si se vaya a salir más pronto o vaya a retener un poco más, lo que sí estamos mirando que hay mucho monte y eso perjudica la fluidez del agua”.

Avisar con tiempo, dar números reales y apoyar en el traslado de muebles a zonas seguras, son aspectos indispensables en los que insisten los habitantes de esta zona.

Ya saben que no hubo desazolve, se escapó de las posibilidades del municipio, pero brindarles ayuda preventiva y a tiempo es algo que sí pueden y tienen responsabilidad de hacer, así como insistir en la limpieza profunda que está pendiente.

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