
Mazatlán, Sin. – Desde que Guadalupe Castañeda era niña, sus padres y abuelos le inculcaron que los 24 de junio no eran días comunes en Villa Unión.
En la sindicatura más grande de Mazatlán, es día de fiesta, de tamales y atole de ciruela, de banderines y moños rojos y amarillos en las calles y casas, pero en su hogar ha habido además una singular tradición que ha venido manteniendo desde su infancia.
Con un altar, a las afueras de su vivienda en la colonia Centro, Guadalupe agradece al Santo Patrono de las y los villaunienses por mantenerle con salud, con vida y por las lluvias en abundancia para su pueblo, en este altar con veladoras, flores y luces que prepara con antelación y esmero, hay un pedazo del recuerdo de sus familiares, en la propia imagen de San Juan Bautista, así lo compartió con Los Noticieristas.
“Ese era un calendario que se lo regalaron a los papás de mi apá, se lo regalaron y ahí lo tengo yo todavía y este día lo saco, – ¿Desde cuándo que usted se acuerde? – toda la vida también yo. No, pues ya son muchos años, que lo saco”, comentó.
Guadalupe prefiere no confesar su edad, pero sí presume que ya son más de 50 años dedicándole este altar al primo de Jesucristo, San Juan Bautista, quien además de recordarle la máxima festividad de Villa Unión, le reencuentra en la memoria con sus seres queridos.



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