Mazatlán, Sinaloa.- ¿Quién no puede aguantarse las ganas de ir por una tostada de mariscos cuando va a la playa? En Mazatlán existe una carreta en donde además de comer bien por menos de 100 pesos, te llevas una atención al cliente que no vas a encontrar en ninguna otra parte.

Se trata de uno de los negocios más longevos y con más tradición de Mazatlán: ‘Las Tostadas de Agapito’, ubicadas en el corazón del Centro Histórico desde 1974, a un costado de la Catedral de Mazatlán, entre las calles José María Canizales y Benito Juárez, a dos cuadras del Mercado Pino Suárez.

José Agapito Aguiar Tovar, junto a su familia, es quien continuó con la tradición de su padre al ofrecer mariscos frescos a los comensales. Las redes sociales y su carisma lo han impulsado nacional e internacionalmente, pues las personas que visitan a Mazatlán llegan buscándolo a él.

Uno de los motivos por el que es más reconocido es porque en apoyo a la economía de las personas, a raíz de la pandemia volvió sus productos muy accesibles y con menos de 100 pesos las personas pueden comerse cuatro tostadas y una bebida, o incluso con 70 pesos comer tres tostadas de marisco bien surtido.

Yo quise poner un precio para la raza pues, porque la raza ya ve como estamos todos de fregados en pandemia y mucha gente le empezó a caer porque las tostaditas estaban paratas y pues no había trabajo, no había muchas cosas, pero ya esto se descontroló (…) Igual te pueden gustar, igual no, pero los que dicen que no siempre se avientan hasta seis. Es por algo, algo hice bien”, dijo.

Aunque la carreta abre todos los días, sin descanso, a partir de las 11 de la mañana, las personas que lo buscan hacen fila desde las 9:30 para poder probar las famosas tostadas de Agapito.

“Yo me comí ocho tostadas nada más, creo, ocho de camarón, algo así. Es que está rico, está fresco, porque llegamos e incluso estaban picando todo, terminando de acomodar en el momento, entonces está fresco. Llegamos como 9:30 pero vimos que estaban todavía acomodando y dije ‘a lo mejor ahorita empieza’ y ya pregunté, eran las 10:00 y ya fuimos de mientras aquí a la catedral y ya regresamos y nos llevamos un helado”, dijo Alejandro Iván Sánchez Arriaga, visitante del Estado de México.

Así como Agapito continuó con el trabajo de su padre, junto a él se encuentra la cuarta generación familiar, aprendiendo a llevar la carreta, sirviendo comida de calidad y lo más importante, dando un buen servicio a todas las personas.

Ellos están listos para recibir a los comensales desde las 11 de la mañana hasta las 5:00 de la tarde, pero si las personas quieren alcanza a probar de todo, tienen que llegar antes de las 3 de la tarde, ya que a esa hora es cuando comienza a venderse todo.

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