Javier Armenta, joven que lucha contra el cáncer, cuenta su experiencia en Súmate Sinaloa

Culiacán, Sin.- La llegada a Monterrey para mi trasplante fue espectacular, yo no me esperaba ese cariño de la gente, asegura Javier Armenta a 60 días de su trasplante de médula ósea, seguro que su mejor medicina fue las buenas vibras de todos con los que se topó en su viaje.

De vuelta en el estudio de Súmate Sinaloa, donde había acudido hace meses a pedir apoyo de la población para conseguir el dinero para una operación que le salvaría la vida, esta vez se le ve distinto, feliz, confiado que su lucha contra el cáncer está en la etapa final y todo indica que la ganará.

Frente al micrófono recuerda cómo nunca esperó que el video que realizó para pedir ayuda se hiciera viral, y menos que cuando llegara al aeropuerto para su viaje a operarse hasta foto le pedirían, “como si fuera famoso”.

“La llegada a Monterrey fue muy espectacular, por el recibimiento de toda la gente allá en Monterrey, yo no esperaba recibir esa calidez de la gente. Ese día que me fui a Monterrey yo me quedo dormido… yo llego al aeropuerto y ya están por cerrar el vuelo, el caso es que marcan y dicen ‘ahí viene el Javier´ y yo, ¿cómo así? Ya me ubicaban por el video que grabamos”, comentó.

Dijo que ya arriba del avión toda la gente le deseaba que le fuera muy bien en su operación y conociéndolo, literal, inyectándole de buenas vibras. Pero ahí no terminaron este cariño, porque al llegar a Monterrey hasta foto le pedían para recordar “que habían visto al influencer que luchaba por su vida”.

En la charla con Luis Alberto Díaz, Javier Armenta explicó cómo el protocolo de su trasplante fue ambulatorio, es decir, estaba en una clínica, no en el hospital, solo siguiendo protocolos básicos para que las células que le transparentaría tuvieran todo lo que requieren para ser aceptadas por su cuerpo.

Fue hasta el día 17 de su trasplante que le permitieron regresar a Culiacán a seguir cuidándose, porque sus defensas seguían bajas por algún tiempo. Sin embargo, su cuerpo ha respondido muy bien a este tratamiento.

Javier Armenta tiene más de 8 años en el proceso de su enfermedad, y siempre ha mantenido una actitud positiva ante ella, aunque acepta que a veces es difícil, se llora y se grita, aquí lo más importante es no dejarse caer.

“Yo le digo a la gente que se vale llorar, pero al siguiente día cabeza en alto y a lo que sigue, porque mientras tengamos vida siempre habrá esperanza. Aunque los médicos te digan que no hay esperanza hay que luchar, vivir un día a la vez”, aseguró.

Aunque muchos le dicen que sí qué de bueno tiene el cáncer, él está seguro que aprendió a valorar cada día de vida, a la familia, las muestras de cariño sean de quien sea.

Fue el 10 de junio pasado cuando Javier asistió a Súmate Sinaloa a contar su historia, cómo desde hacía 8 años había librado una dura batalla contra esta enfermedad, que tenía la oportunidad de sacar ese mal de su cuerpo para siempre, por lo que solicitaba la ayuda de la ciudadanía para poder juntar 600 mil pesos que le permitirían someterse a un trasplante de médula ósea.

El consiguió el dinero que requería gracias al apoyo de la ciudadanía y empresarios que aportaron para conseguir el costo total de 2 millones de pesos, porque Javier Armenta es promotor deportivo, pero no contaba con ese dinero para operarse, sin embargo tocó puertas en todos los rubros para lograr su cometido y fueron las redes sociales las que ayudaron mucho, porque al hacerse viral más gente aportó y se pudo lograr.

El proceso de recuperación seguirá, pero mientras se cuida ya está preparando un libro sobre cómo ver el lado bueno a las cosas, pero más que nada a no rendirse jamás, porque mientras estemos vivos hay esperanza.

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