Guasave, Sin.- Ante la próxima revisión de los términos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), productores agrícolas de Sinaloa buscarán presentar ante los diputados federales una propuesta para recuperar programas de apoyo que consideran indispensables para la supervivencia del campo. Sin embargo, reconocen que existe poca confianza en que los legisladores realmente defiendan los intereses del sector
¿Qué exigen en este planteamiento?
El dirigente agrícola cenecista Alfredo Rosales Gámez señaló que el planteamiento contempla el regreso de cuatro mecanismos fundamentales: créditos de garantía oportunos, esquemas de comercialización garantizada, un seguro agrícola efectivo y el restablecimiento de precios de garantía para los productores mexicanos, con el objetivo de reducir la dependencia de las cotizaciones internacionales.
Pocos productores se arriesgan a sembrar ajonjolí en la zona de Jahuara, El Fuerte, Sinaloa
“La verdad lo dudo, lo dudo que los diputados metan la mano por nosotros. Que me tapen la boca y digan: ‘yo sí le voy a entrar a defender a los productores’; si no, voy a seguir gritando y exigiendo porque le siguen dando la espalda a la producción de Sinaloa”, expresó el líder agrícola al referirse a las expectativas que tienen sobre la actuación de los representantes federales.
¿Cuántos programas solían tener para el campo mexicano hace algunos años?
Rosales Gámez explicó que las propuestas ya se encuentran listas y serán entregadas a los legisladores para que las consideren durante las discusiones relacionadas con el tratado comercial. Añadió que, aunque en el pasado existían más de 20 programas de apoyo para el campo, actualmente buscan concentrarse en recuperar aquellos que consideran prioritarios para garantizar la rentabilidad de las actividades agrícolas.
¿A dónde se dirige la agricultura comercial en el contexto actual?
Asimismo, advirtió que la falta de políticas públicas adecuadas ha provocado una disminución importante en la superficie sembrada en el estado. Según dijo, unas 30 mil hectáreas dejaron de cultivarse recientemente y estima que al menos otras 50 mil podrían quedar sin sembrarse en el siguiente ciclo agrícola si no cambian las condiciones actuales.
Sin herramientas que otorguen certidumbre a los productores será cada vez más difícil mantener la actividad agrícola en Sinaloa, por lo que insistió en la necesidad de que el Gobierno Federal y los diputados impulsen medidas concretas para evitar que continúe el abandono del campo.
