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USA.- La Copa del Mundo 2026 tendrá este martes uno de sus encuentros más llamativos cuando la selección de Argentina, actual campeona del mundo y liderada por Lionel Messi, se enfrente a Argelia. Aunque la Albiceleste concentra buena parte de la atención mediática, el conjunto africano también presenta historias que prometen captar la atención de los aficionados.
¿Quién es el futbolista que busca robar reflectores en el debut entre Argentina y Argelia?
Una de ellas es la de Luca Zidane, guardameta titular de Argelia y segundo hijo del legendario Zinedine Zidane. Con experiencia en el futbol español defendiendo la portería del Granada CF, el arquero de 28 años vivirá su primera gran vitrina mundialista bajo una circunstancia muy particular: deberá disputar el torneo utilizando una máscara protectora.
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¿Por qué tendrá que jugar con una máscara protectora?
La razón se remonta al pasado mes de abril, cuando sufrió un fuerte impacto durante un partido entre Granada y Almería. El golpe le provocó fracturas en el mentón y la mandíbula, lesiones que requirieron cirugía inmediata y que pusieron en serio riesgo su participación en el Mundial. Sin embargo, tras casi dos meses de recuperación, logró llegar a tiempo para defender la portería argelina.
Su rendimiento con la selección respalda la confianza depositada en él. En siete partidos internacionales apenas ha recibido tres goles y acumula cinco porterías imbatidas, números que lo convierten en una de las principales figuras del combinado africano.
Los campeones que buscan repetir la gloria en el Mundial 2026
La imagen de Zidane jugando con máscara inevitablemente recuerda a la utilizada por el mexicano Raúl Jiménez tras la fractura de cráneo que sufrió en 2020. Mientras la protección de Jiménez se convirtió en un símbolo de resiliencia durante su regreso a las canchas, la de Luca protege principalmente mandíbula y mentón, aunque ambas representan historias de superación y el deseo de seguir compitiendo al máximo nivel pese a lesiones que pudieron cambiar sus carreras.
Veinte años después de que Zinedine Zidane disputara su último Mundial como jugador, el apellido Zidane volverá a escucharse en la máxima cita del futbol. Esta vez no será un mediocampista levantando trofeos, sino un arquero enmascarado que buscará detener a Messi y escribir su propia historia en el escenario más grande del deporte.
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