Mazatlán, Sinaloa.- ¿Una jirafa que ama el jazz, pero cuyo cuello es tan largo que el aire tarda demasiado en llegar hasta su saxofón?, ¿una niña que intenta comprar una mamá con 15 pesos?, ¿frutas y verduras convertidas en astronautas para evitar una catástrofe provocada por una explosión de chamoy?
Ese universo disparatado forma parte de “Imagina qué sueña el cielo”, libro del escritor mazatleco Samuel Parra Sánchez, quien después de siete años de trabajo presentó esta antología de cuentos infantiles ilustrada por la artista Rofelda de Jesús González Anaya.
La obra apuesta por recuperar la imaginación infantil a través de historias fantásticas que, detrás de situaciones aparentemente absurdas, abordan temas como la empatía, solidaridad, resiliencia, esperanza, amor propio y confianza en uno mismo.
Durante la presentación, Parra Sánchez estuvo acompañado por las escritoras Elizabeth Estolano y Georgina Martínez.
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¿Cómo nació “Imagina qué sueña el cielo”?
Parra Sánchez relató que el proyecto comenzó a partir de la invitación de una editorial para escribir cuentos infantiles. El primer resultado, sin embargo, no correspondió a lo que buscaban y el material quedó en reposo antes de ser retomado y transformado hasta llegar a su publicación.
El proceso completo tomó siete años y significó abandonar temporalmente el estilo literario al que estaba acostumbrado para explorar otro lenguaje y otro público.
El autor señaló que los cuentos pueden ser leídos de manera independiente por niños de alrededor de 10 u 11 años, mientras que los más pequeños, desde los siete u ocho, pueden acercarse a ellos acompañados de sus padres.
¿Qué puede ocurrir allá arriba?, ¿a qué nos aferramos aquí en la Tierra? Si aquí en la Tierra nos aferramos a ser felices, a que nada más tenemos 24 horas al día para reorganizarnos y poder hacer todo bien, pero somos humanos y nos olvidamos de algo: de ser niños, explicó.
- Presentación del libro “Imagina qué sueña el cielo” en Mazatlán
- Presentación del libro “Imagina qué sueña el cielo” en Mazatlán
- Presentación del libro “Imagina qué sueña el cielo” en Mazatlán
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¿Cómo se convirtió la imaginación de Samuel en imágenes?
El otro desafío fue visual: “Imagina qué sueña el cielo” representa el primer libro ilustrado por la artista Rofelda González, quien explicó que tuvo que hacer una inmerisión en los relatos para decidir cómo representar gráficamente un mundo que cambiaba en su propia imaginación con cada lectura.
Las ilustraciones fueron realizadas mediante la técnica de aguatinta, combinando la tinta china y el agua, con retoques digitales. Algunas de las imágenes también tienen un vínculo personal con la artista: sus sobrinas fueron una fuente recurrente de inspiración y la portada está inspirada particularmente en la menor de ellas.
La ilustradora señaló que el proceso también la llevó a pensar en aquello que imaginarían sus alumnos, sus sobrinas y los propios niños al encontrarse con cada relato.
Fue una tarea muy grande. Yo dije: ‘¿Cómo voy a imaginar el mundo de Samuel en mi cabeza también?’. Tuve que leer los cuentos varias veces porque yo también decía: ‘Ahorita me estoy imaginando esto’, lo vuelvo a leer y le pongo otra cosa. Entonces, ya no sabía qué hacer con tanto desborde de imaginación, compartió.
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¿Hay una invitación a volver a imaginar?
Parra Sánchez explicó que detrás de los personajes fantásticos existe también una intención de abordar inquietudes que acompañan a niños y adolescentes, entre ellas los estereotipos y la imagen corporal, pero sin convertir el libro en una imposición de enseñanzas.
Para el escritor, una de las ideas centrales es permitir que los menores cuestionen, imaginen y desarrollen confianza en sí mismos, mientras los adultos recuperan una capacidad que puede ir desvaneciéndose con los años y es la de nunca perder a ese niño interior.



