
La obispa Mariann Edgar Budde ha decidido no disculparse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, después de suplicarle que tenga piedad de los migrantes indocumentados y los jóvenes trans durante un servicio religioso.
En declaraciones a medios estadounidenses, Budde afirmó: “No siento que haya necesidad de disculparse por una solicitud de misericordia”, subrayó la obispa, quien negó ser “una radical de izquierda” que odia a Trump, como la definió el presidente, en una entrevista con la cadena pública de radio y televisión NPR.
Según Budde, su intención al realizar esta petición era ofrecer una perspectiva que consideraba poco atendida en ese momento y resaltar una visión del cristianismo que ha sido silenciada en el ámbito público.
La obispa comentó a MSNBC que adoptó un tono especial en su sermón debido a la dureza del momento actual en lo que respecta a las poblaciones migrantes.
“Quería hacer una petición, una solicitud para que ampliara su caracterización de las personas que ahora están asustadas y corren el riesgo de perderlo todo, y pensé que esa sería la forma más respetuosa de decirlo”, afirmó Budde.
Agregó que su oración no solo iba dirigida al presidente, quien solicitó disculpas, sino también a cualquier persona que pudiera estar escuchando. La obispa se mantuvo firme en su postura y decidió no retractarse de sus palabras.
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