Culiacán, Sinaloa.- Ante la necesidad de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) de obtener mil 380 millones de pesos para cubrir aguinaldos y quincenas de diciembre, la gobernadora Graciela Domínguez Nava señaló que el Gobierno del Estado únicamente puede acompañar a la institución en las gestiones ante la Federación.
La mandataria explicó que la administración estatal ya no cuenta con capacidad presupuestal para ampliar los recursos destinados a la universidad, por lo que la solución a las necesidades financieras de cierre de año dependerá de la autorización de un presupuesto extraordinario federal.
¿Qué apoyo puede ofrecer el Gobierno de Sinaloa?
Domínguez Nava indicó que el Estado ha mantenido el acompañamiento en las gestiones que realiza la UAS ante las autoridades federales, como ocurre cada año para conseguir recursos adicionales.
Pues acompañándolos en la gestión con la Federación, eso es lo que hemos venido haciendo. El Gobierno del Estado, ya lo conoce el rector, no tenemos capacidad ya presupuestal para poder ampliar un presupuesto. Y bueno, pues como cada año la gestión de recursos extraordinarios nos autoriza la Federación y es lo que se ha venido gestionando”, declaró.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de otorgar un préstamo u otro apoyo económico, la gobernadora recordó que ya se realizó un adelanto de recursos a la universidad, el cual estimó en aproximadamente 146 millones de pesos.
¿Cuánto dinero necesita la UAS para cerrar el año?
De acuerdo con la información proporcionada por el vicerrector de la Unidad Regional Centro, Wenseslao Plata Rocha, la universidad requiere mil 380 millones de pesos extraordinarios para cumplir con sus compromisos laborales.
De ese monto, 840 millones de pesos se destinarían al pago de aguinaldos de los trabajadores, mientras que los 540 millones restantes permitirían cubrir las dos quincenas de diciembre.
¿De dónde tendría que llegar el recurso extraordinario?
La gobernadora reiteró que, ante las limitaciones financieras del Estado, el recurso que permitiría atender la demanda de la universidad tendría que ser autorizado por el Gobierno Federal.
La UAS ha señalado que enfrenta un déficit presupuestal estructural que pone en incertidumbre el cumplimiento de sus obligaciones salariales al cierre del ejercicio fiscal.
