Barrer el piso con escoba sucia

Redacción.- ¿Por más que barres sigues sin ver el piso limpio? Limpia la escoba correctamente y nota la diferencia al momento de barrer.

Muchas veces, la falta de cuidado ocasiona que las herramientas de limpieza pierdan su eficacia, tal es el caso de un trapeador percudido o la esponja para la losa contaminada.

Una escoba sucia podría estar siendo la causa de que, al barrer, el piso sigue viéndose sucio.

Recordemos que el polvo, la basura, el pelo humano o de mascotas se acumulan en las cerdas de la escoba y estos residuos podrías estarlos esparciendo al momento de barrer, ensuciando más el piso.

Además, en la escoba también pueden proliferar bacterias de restos de comida o ácaros acumulados.

Esto no solo afecta la limpieza, sino la salud de quienes viven en casa pues con la acción de barrer podrías estar esparciendo gérmenes.

Limpiar la escoba no es solo una cuestión de higiene y salud, también ayudas a prolongar la vida útil de la misma.

Recupera la efectividad de la escoba y aprovéchala para una limpieza segura con esta guía para su mantenimiento.

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¿Cómo limpiar la escoba efectivamente?

Para mantener la escoba limpia y libre de residuos realiza lo siguiente.

  1. Golpea la escoba contra una superficie para sacudirle el polvo, para que caiga sobre un trozo de periódico o trapo para retirar y tirar a la basura.
  2. Retira con las manos los residuos más grandes como pelos y pelusas enredados. De preferencia usa guantes y si tienes una aspiradora de mano, pásala por las cerdas. Otra opción es usar cinta adhesiva sobre las cerdas para retirar lo más posible la suciedad.
  3. Pasa un peine pequeño (que ya no uses para el cabello) por la escoba, para maximizar la eliminación de residuos.
  4. Con una mezcla de agua tibia y jabón moja la escoba hasta empaparla por completo y remójala por una hora. De esta manera se aflojará la suciedad restante.
  5. Limpia las cerdas con cepillo de fregar, frotando de arriba (adentro) hacia abajo (afuera). Incluso puedes usar un estropajo que no utilices para la losa.
  6. Enjuaga con agua de la llave, frotando con los dedos. Retira todo el jabón.
  7. Desinfecta el mango mientras las cerdas están enjuagándose. Para ello puedes utilizar un líquido, pañuelo o spray desinfectante, alcohol o un trapo.
  8. Seca al aire, con la escoba colgada boca abajo. Si queda al sol, asegúrate que no quede ahí más tiempo del necesario.

En caso de que la escoba tenga residuos pegados, podrías agregar cloro en lugar de jabón al agua con la que se remojará, pero asegúrate de hacerlo en un lugar ventilado.

Sigue estos pasos después de utilizar la escoba para que la tengas lista para la próxima ocasión o simplemente sacúdela sobre una superficie dura, voltéala y retira las pelusas de entre las cerdas y mantenla guardada donde no le pegue el sol, para evitar que con el calor vaya perdiendo su firmeza.

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