La entidad financiera CIBanco formalizó una demanda contra el Departamento del Tesoro de EE.UU. y su red de control de delitos financieros (FinCEN) luego de que autoridades estadounidenses ordenaran a todas las instituciones del país cortar operaciones con el banco mexicano a inicios de septiembre.

La medida, según CIBanco, pone en riesgo su viabilidad y los intereses de miles de clientes, además de representar una “sentencia de muerte institucional”, término utilizado por el propio banco en el recurso presentado ante la Corte del Distrito de Columbia.

La acción legal interpuesta por CIBanco consta de un documento de 37 páginas en el que el banco subraya que la exclusión del sistema financiero estadounidense ocurrió sin previo aviso ni oportunidad de defensa. Señala que las acusaciones que motivaron la sanción carecen de especificidad y, por tanto, consideran que son inexistentes.

CIBanco se enfrenta a una sentencia de muerte institucional sobre acusaciones tan carentes de especificidad que resultan inexistentes”, sostuvo la institución financiera mexicana en su escrito.

Según el banco, la determinación del Departamento del Tesoro de EE.UU. pone en riesgo más de 40 mil millones de dólares en activos de intereses estadounidenses, administrados principalmente a través de fideicomisos.

Además, argumenta que la decisión viola tanto la Ley de Procedimientos Administrativos como el debido proceso que establece la Constitución de los Estados Unidos.

CIBanco advirtió en la demanda que la sanción “pone en riesgo la insolvencia y el colapso del Banco”. Además, remarcó que la orden se tomó de manera unilateral:

Sin una corrección inmediata, esta orden ilegal pone en riesgo la insolvencia y el colapso del Banco”, se resalta en el documento presentado ante la Corte.

En su argumentación, CIBanco exigió que se revierta la decisión para evitar daños irreparables tanto al banco como a los intereses estadounidenses protegidos mediante sus servicios financieros y fideicomisos.

Acusaciones del Tesoro y reacción de autoridades mexicanas

El pasado 25 de junio, el Departamento del Tesoro de EE.UU. incluyó a CIBancoIntercam y Vector Casa de Bolsa entre las instituciones mexicanas acusadas de realizar posiblemente operaciones relacionadas con lavado de dinero, especialmente en casos que estarían vinculados con el tráfico ilegal de fentanilo.

El reporte señala que CIBanco cuenta con siete mil millones de dólares en activos, mientras que Intercam administra cuatro mil millones.

Ante estos señalamientos, dos días después, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) de México decretó la intervención temporal de las tres instituciones financieras. El objetivo fue proteger el ahorro de los clientes y generar estabilidad y certidumbre en el sistema bancario mexicano.

La demanda de CIBanco al Departamento del Tesoro de EE.UU. subraya el conflicto institucional entre ambos países por la gestión de acusaciones financieras y el respeto a los procesos legales internacionales. La resolución de este caso tendrá un impacto significativo en la relación bilateral y en el sistema financiero binacional.

Con información de López-Dóriga Digital.