Desafía Joy Buolamwini a la IA y pide no dejar de soñar, esta ha sido su participación en México Siglo XXI

Ciudad de México.-El ser humano no está diseñado para ser feliz, está diseñado para sobrevivir’, afirmó la psiquiatra y escritora española Marian Rojas Estapé, ante miles de jóvenes reunidos en el Auditorio Nacional, como parte del evento México Siglo XXI.

Con una ponencia tan profunda como reveladora, en donde Rojas abordó uno de los temas más urgentes de la actualidad, el impacto de la tecnología en la salud mental.

Usó para ello una narrativa, que entrelazó su historia personal y su experiencia profesional, Rojas Estapé inició su charla compartiendo cómo una decisión impulsiva, tras terminar la carrera de medicina la llevó a trabajar en un basurero en Camboya, donde enfrentó realidades extremas de pobreza y violencia contra menores.

Ese viaje, lleno de señales y coincidencias, marcó profundamente su visión sobre el ser humano, la vulnerabilidad y la salud mental.

‘Estamos intoxicados’: el diagnóstico de una generación en alerta

Más allá de su testimonio, Rojas Estapé ofreció un diagnóstico psicológico de nuestro tiempo, ante un público que la escuchó en silencio, pero con evidente identificación.

La psiquiatra explicó que vivimos en un mundo ‘intoxicado de cortisol y dopamina’, dos hormonas esenciales para la supervivencia, pero que, en exceso, están afectando de forma alarmante la estabilidad emocional de las personas.

Cortisol: vivir en modo ‘alarma’

El cortisol, dijo, es la hormona del estrés y se activa cuando la supervivencia se ve amenazada.

El papel de los dispositivos móviles, explicó, ha sido determinante en esta intoxicación. Mencionó que el celular se ha convertido en una fuente continua de activación del cortisol, pues nos llena de preocupaciones que el 90 por ciento de las veces nunca se concretan, pero el daño ya está hecho, se vive ansiosos, con insomnio y en desconexión con los demás.

‘Tecnología con alma’, el llamado poderoso de Rigoberta Menchú en ‘México Siglo XXI’

Dopamina: la adicción invisible

En contraste, la dopamina, la hormona del placer y la motivación, dijo que también se ha vuelto un arma de doble filo, señalando que si bien, históricamente, las drogas entraban por la boca, la nariz o las venas, hoy, entran por los ojos, a través de las pantallas.

Rojas Estapé explicó cómo redes sociales, pornografía, apuestas y otros estímulos digitales, están diseñados para generar una respuesta dopaminérgica adictiva.

Las claves para una mente sana

A pesar del panorama, la psiquiatra no dejó al público sin una salida. Compartió tres pilares esenciales para fortalecer la salud mental:

1. Dormir bien: Durante la noche se repara el sistema inmune y los receptores de dopamina. No es negociable.
2. Hacer ejercicio: El deporte activa el BDNF, una proteína que permite pensar y memorizar mejor.
3. Cuidar la alimentación: Una dieta respetuosa con el cuerpo reduce la inflamación y mejora la salud emocional.

Un mensaje que resuena

En un evento que reúne a algunos de los líderes más influyentes del pensamiento contemporáneo, la participación de Marian Rojas Estapé dejó una huella profunda entre los asistentes. Su enfoque humano, científico y empático sobre el malestar emocional que aqueja a millones en la era digital, encendió una reflexión urgente: ¿Estamos sobreviviendo o realmente viviendo?

Con su mensaje, Rojas Estapé invita a reconectar con lo esencial y a tomar conciencia de los efectos invisibles de una vida dominada por el estrés y la hiperconectividad. Porque, como ella misma dijo, comprender es aliviar y cuando uno se comprende, se siente aliviado.

‘No hay mundo donde esté bien matar niños’, Reina Rania llama a la paz en Gaza y a la ética en la IA