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Redacción.- Dormir bien no es un lujo, sino una necesidad vital para el buen funcionamiento del cuerpo y la mente. Sin embargo, para millones de personas, el descanso nocturno está lejos de ser reparador.

Uno de los trastornos que más afecta la calidad del sueño, y que con frecuencia pasa desapercibido, es la apnea del sueño. Esta condición interrumpe la respiración repetidamente durante la noche, provocando microdespertares que alteran los ciclos del sueño, muchas veces sin que el afectado lo note.

Aunque el ronquido fuerte es uno de los signos más visibles, la apnea del sueño va mucho más allá de ser una molestia sonora. Se trata de un problema de salud serio que puede desencadenar consecuencias graves si no se detecta y trata a tiempo.

A pesar de su alta prevalencia, muchos casos de apnea del sueño permanecen sin diagnosticar. Esto se debe a que los síntomas suelen atribuirse a otros factores como el estrés, el trabajo excesivo o los malos hábitos de descanso.

Identificar la apnea del sueño a tiempo puede marcar la diferencia entre una vida con limitaciones y una en la que la salud y la energía se recuperan por completo.

Los Noticieristas te explican lo que debes saber sobre esta afección: qué la causa, cómo se manifiesta, cuáles son sus riesgos para la salud y qué tratamientos existen hoy para combatirla de forma efectiva.

¿Qué es la apnea del sueño?

La apnea del sueño ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan excesivamente durante el sueño, bloqueando parcialmente o completamente las vías respiratorias. Este trastorno se clasifica principalmente en tres tipos.

  1. Apnea obstructiva del sueño (AOS): Es la forma más común. Ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan y bloquean el flujo de aire.
  2. Apnea central del sueño: En esta variante menos común, el cerebro no envía las señales adecuadas a los músculos responsables de la respiración.
  3. Apnea del sueño compleja (mixta): Es una combinación de los dos tipos anteriores.

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Síntomas comunes

Los síntomas pueden variar en intensidad y no siempre son evidentes para quien padece la enfermedad. Entre los más frecuentes se encuentran:

  • Ronquidos fuertes y crónicos
  • Pausas en la respiración observadas por otra persona
  • Despertares bruscos con sensación de ahogo
  • Somnolencia excesiva durante el día
  • Dificultad para concentrarse
  • Dolores de cabeza matutinos
  • Irritabilidad y cambios de humor
  • Boca seca o dolor de garganta al despertar

En niños, los signos pueden incluir bajo rendimiento escolar, hiperactividad o problemas de conducta.

Factores de riesgo de la apnea del sueño

Existen varios factores que aumentan la probabilidad de desarrollar apnea del sueño:

  • Obesidad: Es uno de los principales factores de riesgo. El exceso de tejido graso alrededor del cuello puede obstruir las vías respiratorias.
  • Sexo masculino: Aunque la apnea del sueño puede afectar a cualquier persona, es más común en hombres.
  • Edad avanzada: El riesgo aumenta con la edad.
  • Consumo de alcohol o sedantes: Relajan los músculos de la garganta.
  • Tabaquismo: Aumenta la inflamación y retención de líquidos en las vías respiratorias.
  • Historial familiar: La genética puede jugar un papel importante.
  • Condiciones médicas: Hipertensión, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares están asociadas con un mayor riesgo.

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Riesgos para la salud

Si no se trata, la apnea del sueño puede tener consecuencias graves para la salud.

La interrupción constante del sueño reparador afecta al sistema cardiovascular, inmunológico y cognitivo, aumentando el riesgo de:

  • Hipertensión arterial
  • Enfermedades cardíacas y arritmias
  • Accidente cerebrovascular
  • Diabetes tipo 2
  • Depresión y ansiedad
  • Disfunción sexual
  • Accidentes automovilísticos por somnolencia

Diagnóstico de la apnea del sueño

El diagnóstico generalmente requiere una polisomnografía nocturna, un estudio que se realiza en un laboratorio del sueño y registra la actividad cerebral, respiratoria, ocular y muscular durante el sueño.

También existen dispositivos de monitoreo en casa para detectar episodios de apnea.

Tratamientos disponibles para la apnea del sueño

El tratamiento varía según la gravedad de la apnea y el tipo de trastorno.

  • Cambios en el estilo de vida: Bajar de peso, dejar de fumar, evitar el alcohol y dormir de lado puede mejorar significativamente los síntomas.
  • Terapia con CPAP (presión positiva continua en las vías respiratorias): Es el tratamiento más común y efectivo para la apnea obstructiva del sueño. Consiste en usar una máquina que suministra aire a presión a través de una mascarilla durante el sueño.
  • Dispositivos bucales: Aparatos que reposicionan la mandíbula o la lengua para mantener abiertas las vías respiratorias.
  • Cirugía: En casos graves o cuando otros tratamientos han fallado, se puede considerar la cirugía para retirar tejido o corregir malformaciones anatómicas.
  • Estimuladores nerviosos: En casos específicos, se implanta un dispositivo que estimula el nervio hipogloso para mantener abiertas las vías respiratorias.

La apnea del sueño es más que un problema de ronquidos, es un trastorno de salud serio que requiere atención médica. Si sospechas que tú o alguien cercano podría padecerla, lo mejor es acudir con un especialista en medicina del sueño para una evaluación adecuada.

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