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Los frutos secos son parte esencial de muchas dietas y entre los más consumidos destacan las nueces, pistaches y almendras. La duda frecuente es cuál de ellos resulta más saludable, aunque la respuesta no es tan simple.
Cada uno aporta proteínas vegetales, fibra y antioxidantes, pero difieren en los micronutrientes que ofrecen. Por ello, más que elegir uno sobre otro, lo recomendable es reconocer que todos tienen beneficios distintos y complementarios dentro de una alimentación equilibrada.
¿Qué beneficios tienen los pistaches?
En una porción de 14 nueces (28 g) se obtienen 185 calorías, 18.5 g de grasa, 4 g de proteína y 1.9 g de fibra. Aunque tienen menos proteína y fibra que otros frutos secos, destacan por su alto contenido de ácidos grasos omega-3 (2.57 g por porción), beneficiosos para la salud cardiovascular y cerebral. Estudios recientes señalan que ayudan a reducir el estrés, mejorar la microbiota intestinal y disminuir el colesterol malo.
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¿Qué beneficios tienen los pistaches?
En 49 pistaches sin cáscara (28 g) hay 159 calorías, 12.8 g de grasa, 6 g de proteína y 3 g de fibra. Son los que menos calorías y grasas aportan, además de contener potasio y grasas insaturadas. Investigaciones de la Universidad de Cornell revelan que son una gran fuente de antioxidantes, incluso superiores a los arándanos, y pueden proteger contra ciertos tipos de cáncer.
¿Qué nutrientes ofrecen las almendras?
En 23 almendras (28 g) se encuentran 164 calorías, 14 g de grasa, 6 g de proteína y 3.5 g de fibra. Son las más ricas en fibra y aportan vitamina E, calcio, magnesio, fósforo y potasio, esenciales para el sistema inmunológico y la producción de energía. También contienen antioxidantes y favorecen la recuperación muscular.
¿Cuál es la conclusión?
No existe un fruto seco “más saludable” que otro: nueces, pistaches y almendras tienen nutrientes distintos y beneficios complementarios. Incorporarlos en la dieta ayuda a mejorar la salud cardiovascular, cerebral y a reducir riesgos de enfermedades crónicas.
