De acuerdo con un estudio publicado en 2024 por PaCiencia Pa’Todos, el papel higiénico usado debe arrojarse al inodoro y no al bote de basura. La razón es que este producto está diseñado para disolverse en el agua, lo que evita obstrucciones en las tuberías y protege la higiene del hogar.
¿Por qué no debes tirarlo en el bote de basura?
La UNAM advierte que al acumular papel higiénico en un basurero se favorece la proliferación de microorganismos como la bacteria E. coli, además de malos olores. Incluso si se guarda en bolsas de plástico, los gérmenes pueden dispersarse por el aire.
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¿Qué dice Profeco sobre el tema?
La Profeco respaldó el estudio y realizó pruebas que demostraron que aproximadamente el 95% del papel higiénico se disuelve en agua, lo que además reduce el impacto ambiental. Tirarlo en la basura contribuye a la generación de metano, un gas de efecto invernadero vinculado al calentamiento global.
¿Qué hacer si no puedo tirarlo al inodoro?
En sistemas de drenaje antiguos o con mal mantenimiento existe riesgo de obstrucción. En esos casos se recomienda:
- Usar un bote de basura con tapa y vaciarlo con frecuencia.
- Mantener la tapa cerrada para evitar la dispersión de bacterias.
- Limpiar y desinfectar el bote al menos una vez por semana.
- Considerar el uso de un bidet como alternativa más higiénica y sostenible.
La conclusión de la UNAM y Profeco es clara: el papel higiénico está diseñado para el inodoro. Tirarlo ahí no solo protege la salud en casa, sino que también ayuda a reducir el impacto ambiental.
