El regreso a clases puede ser un momento difícil para las familias. La psicóloga Perla Leal Galicia, de la Universidad Iberoamericana, señaló que el llanto y la ansiedad por separación en la primera infancia son reacciones normales y pidió a madres y padres no minimizar las emociones de sus hijos durante esta etapa.
¿Por qué lloran los niños al despedirse?
Entre los cero y cinco años, las infancias aún desarrollan la capacidad de comprender que las personas siguen presentes, aunque no las vean. Por ello, separarse de su principal fuente de seguridad puede generar estrés y llanto en los primeros días de escuela.
¿Qué papel juegan las emociones de los padres?
La especialista advirtió que los menores perciben la angustia de sus cuidadores. Si madres o padres transmiten inseguridad, los niños pueden interpretar que existe un peligro, lo que dificulta su adaptación.
¿Cómo facilitar la adaptación escolar?
- Preparar a los hijos con anticipación.
- Visitar la escuela antes del inicio de clases.
- Explicarles qué sucederá durante la jornada.
- Optar por incorporaciones graduales cuando sea posible.
¿Qué errores deben evitarse?
Leal Galicia pidió no descalificar las emociones con frases como “ya no llores” o “no pasa nada”. En su lugar, recomendó validar lo que sienten, explicarles lo que ocurrirá y recordarles que serán recogidos al final del día.
La especialista subrayó que la escuela no sólo transmite contenidos académicos, sino que también es un espacio para desarrollar habilidades sociales, autonomía y herramientas emocionales. Con paciencia y confianza, las familias pueden ayudar a que sus hijos vivan el inicio del ciclo escolar como una experiencia positiva.
Con información de El Universal
