México.- El dolor de muela puede aparecer de manera repentina y convertirse en una molestia difícil de ignorar, pero recurrir a una pastilla únicamente para disminuirlo no significa que el problema haya desaparecido.

De acuerdo con información de expertos en salud bucal de Colgate, los analgésicos y algunos remedios de apoyo pueden ayudar a controlar las molestias de forma temporal mientras se consigue atención profesional.

La intensidad y las características del dolor pueden ofrecer algunas pistas sobre su origen. Una caries, una infección, problemas en las encías, una fractura dental o incluso una restauración que se haya desprendido pueden estar detrás de la molestia.

También existen padecimientos que no comienzan directamente en los dientes, como la sinusitis, que pueden generar dolor en la zona.

Por ello, aunque un medicamento de venta libre consiga reducir temporalmente las molestias, lo recomendable es identificar y atender la causa. Retrasar una revisión dental puede permitir que un problema aparentemente pequeño evolucione y requiera posteriormente un tratamiento más complejo.

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¿Qué medicamentos pueden ayudar a controlar el dolor de muela?

Entre las alternativas de venta libre mencionadas por los especialistas se encuentran el paracetamol, algunos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y la benzocaína de aplicación tópica.

La elección depende del tipo de molestia, las condiciones particulares de cada persona y las indicaciones del envase o de un profesional de la salud.

El paracetamol puede utilizarse para disminuir el dolor y puede ser una alternativa cuando no existe una inflamación importante. Sin embargo, no tiene un efecto antiinflamatorio, por lo que cuando aparecen señales como hinchazón, enrojecimiento o sensación de calor puede ser necesario valorar otro tipo de tratamiento con un profesional.

Entre los AINE se encuentran medicamentos como ibuprofeno y naproxeno, que pueden ayudar a disminuir tanto el dolor como la inflamación. No obstante, no son adecuados para todas las personas y su consumo debe realizarse siguiendo las indicaciones del producto y considerando los antecedentes médicos, así como otros medicamentos que se estén tomando.

La benzocaína, por su parte, es un anestésico tópico que puede producir adormecimiento localizado y disminuir temporalmente la sensación de dolor en la zona, pero no debe utilizarse en menores de 2 años.

Es importante no combinar medicamentos que contengan los mismos ingredientes activos ni superar las dosis indicadas en el envase. Asimismo, las personas embarazadas o quienes toman otros medicamentos deben consultar previamente a un profesional de la salud antes de utilizar analgésicos o antiinflamatorios.}

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¿Cuáles son las causas más frecuentes del dolor dental?

Una de las razones más comunes son las caries. Las bacterias presentes en la boca utilizan los restos de alimentos y azúcares para producir ácidos que deterioran progresivamente el esmalte. Cuando el daño avanza, pueden aparecer sensibilidad y dolor.

Las infecciones también pueden provocar molestias intensas, especialmente cuando existe un absceso, es decir, una acumulación de pus relacionada con una infección bacteriana. Un dolor pulsátil puede ser una señal de que se necesita valoración profesional.

Los problemas de las encías constituyen otra posible causa. La gingivitis puede avanzar hacia periodontitis si no recibe atención, y esta última puede afectar los tejidos que sostienen los dientes, ocasionando incluso movilidad o pérdida dental.

El dolor también puede aparecer después de un golpe, al masticar alimentos demasiado duros o por rechinar los dientes, situaciones que pueden ocasionar fracturas.

Otra posibilidad es que una restauración dental se haya aflojado o roto, especialmente si la sensibilidad aparece justo en el lugar donde se realizó previamente un procedimiento.

Además, no todos los dolores que se sienten alrededor de los dientes tienen necesariamente un origen dental. Problemas como la sinusitis, algunos tipos de dolor de cabeza y las migrañas también pueden generar molestias en esa zona.

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¿Qué se puede hacer en casa mientras llega la consulta?

Mientras se consigue atención odontológica, existen algunas medidas sencillas que pueden ayudar a controlar las molestias. Una de ellas es realizar enjuagues con agua tibia y sal. Para prepararlos, se puede añadir un par de cucharaditas de sal a una taza de agua tibia, hacer el enjuague y posteriormente escupir la mezcla.

También es conveniente mantener una higiene bucal cuidadosa, utilizando el cepillo y la seda dental con suavidad para evitar irritar todavía más el área afectada. Mientras persista el dolor, puede ser útil evitar alimentos y bebidas extremadamente calientes o fríos si estos aumentan la sensibilidad.

Estos recursos únicamente sirven como apoyo temporal. Si el dolor persiste, aumenta o aparece inflamación, la atención odontológica resulta necesaria para determinar qué está provocando el problema y establecer el tratamiento correspondiente.

Cabe destacar que la automedicación tampoco debe utilizarse como sustituto de una consulta. En especial, los analgésicos pueden disminuir las molestias sin solucionar una caries, una infección, una fractura o una enfermedad de las encías que requiera tratamiento.

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