México.- La temporada de lluvias no sólo obliga a modificar la manera de conducir; también hace necesario poner especial atención al estado mecánico y a la protección del vehículo. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), los accidentes viales pueden incrementarse entre 10% y 20% durante los periodos de precipitaciones.
El clima también demanda mayor precaución. Investigadores de la UNAM señalaron que entre Prevenero y junio las lluvias registraron una intensidad 15% superior al promedio de las últimas tres décadas, mientras que especialistas anticipan que la cercanía del fenómeno de ‘El Niño’ podría favorecer condiciones climáticas más adversas durante la segunda mitad de 2026 y los primeros meses de 2027.
Ante esto, preparar el automóvil con anticipación puede marcar la diferencia entre un traslado seguro y una avería, un accidente o un gasto considerable.
Te puede interesar: Suelen pasar desapercibidos, hasta que aparece una falla ¿Por qué son tan importantes los inyectores de la gasolina?
¿Qué partes del automóvil conviene revisar antes de las lluvias?
La prevención comienza con el mantenimiento. Raúl Gutiérrez, jefe de mecánicos, recomienda llevar el vehículo a servicio por lo menos dos veces al año para detectar oportunamente componentes desgastados o fallas que podrían convertirse en un problema mayor.
Durante la época de precipitaciones, algunos elementos adquieren especial relevancia:
- Llantas. Deben conservar un buen nivel de desgaste y presión, ya que son el principal punto de contacto con el pavimento. Unos neumáticos en condiciones adecuadas favorecen el agarre tanto en superficies secas como mojadas, ayudan a mejorar el frenado y aportan mayor estabilidad en curvas. La Profeco recomienda inspeccionarlos cada 10 mil kilómetros y contar siempre con una llanta de refacción.
- Frenos. Es indispensable comprobar que respondan correctamente y revisar periódicamente las pastillas y el líquido de frenos. Gutiérrez aconseja realizar esta inspección al menos dos veces al año.
- Limpiaparabrisas. Unas escobillas deterioradas pueden dificultar considerablemente la visión cuando comienza una tormenta. Ford recomienda revisar las gomas y las varillas cada seis meses. Una goma desgastada, advierte, puede disminuir hasta 30% la visibilidad bajo la lluvia.
- Luces. La lluvia puede reducir drásticamente la visibilidad, por lo que faros, luces traseras, direccionales y demás sistemas de iluminación deben funcionar correctamente.
- Gomas y sellos. Estos componentes ayudan a impedir que el agua y el ruido ingresen a la cabina. Debido a que el calor y la humedad aceleran su deterioro, conviene comprobar regularmente su estado.
Lee también: Aunque no se ha parado el carro, ¿es conveniente seguir circulando con el ‘check engine’ encendido?
¿Por qué es importante contar con un seguro durante esta temporada?
El mantenimiento mecánico no elimina todos los riesgos. En una época en la que aumentan los accidentes, contar con una póliza vigente puede convertirse en un respaldo fundamental para las finanzas personales.
Carlos Jiménez, director de Daños y Automóviles de la AMIS, explica que el seguro de responsabilidad civil, también conocido como cobertura básica a terceros, es obligatorio para circular en carreteras y zonas federales, además de que algunos estados establecen este requisito dentro de su territorio.
Esta protección permite responder por daños que el conductor pueda ocasionar a otras personas o a sus bienes. Sin embargo, se trata de una cobertura limitada: quienes también quieran proteger su propio vehículo frente a robo, daños u otros incidentes pueden optar por una póliza más amplia.
Como referencia, un ejercicio realizado con el simulador de la Condusef encontró que una cobertura básica puede representar un desembolso aproximado de entre 3 mil y 7 mil pesos, aunque el precio final depende de factores como el vehículo, el conductor y las condiciones de la póliza.
Puedes leer: ¿Llueve y hay rayos? Esta es la razón por la que debes alejarte de los árboles
¿Qué llevar en el auto por si una lluvia provoca una emergencia?
Incluso un vehículo correctamente mantenido puede enfrentar un imprevisto en el camino. Por ello, tener un pequeño equipo de emergencia a bordo puede ser de gran utilidad.
Entre los artículos recomendados se encuentran una caja con herramientas básicas, una lámpara de pilas, triángulos de emergencia, una llave de cruz, un gato hidráulico y la llanta de refacción.
La idea es sencilla: anticiparse a una eventualidad antes de que ocurra. Una ponchadura, una falla menor o una detención inesperada en medio de una tormenta pueden convertirse en una situación mucho más complicada si no se cuenta con los elementos necesarios para actuar.
En esta temporada, conducir con mayor precaución y revisar el vehículo antes de que lleguen las lluvias intensas no sólo ayuda a prevenir accidentes. También permite reducir la posibilidad de reparaciones costosas y proteger tanto al conductor como a sus acompañantes y a terceros.
Sigue leyendo: ¿Cómo evitar inundaciones en casa? Sigue estos consejos durante la temporada de lluvias
