Es la segunda vez que América repite papa. Los cardenales romanos y los teólogos alemanes han quedado rezagados, y es que la ortodoxia ha dejado de interesar en Europa y nomás no encaja en este continente o en los demás.

El continente americano repitió sumo pontífice y tiene una explicación desde el consumo y desde la geopolítica: en nuestro hemisferio está el 47% de los católicos del mundo.

Ahora bien, en Estados Unidos, de acuerdo al National Catholic Register, ha habido un alza de nuevos católicos. Algunas diócesis han registrado aumentos significativos, entre un 30 a un 70% el número de conversiones en 2024. El ejemplo más claro es la de Forth Worth, Texas, que reportó de 2023 a 2024 un crecimiento del 72%. Para estos nuevos creyentes, el catolicismo ofrece un legado, una estructura y una liturgia que consideran significativa a otras opciones de iglesias.

Al parecer, según estudiosos de estos procesos, mucho ha tenido que ver el contenido en línea, pues ha sido clave en el proceso de conversión. Al parecer, esta nueva generación está reaccionando a una cultura que, a su parecer, habrá perdido sus referencias morales y busca respuestas con raíces profundas.

Al parecer, está revolución en masa de jóvenes convirtiéndose al catolicismo fue impulsada por la pandemia, el internet y las alternativas protestantes que percibieron laxas, y es que ya el primer contacto no es la parroquia o el sermón en la televisión, sino en la pantalla del ordenador. Esto es, en parte, lo que ha hecho que jóvenes sin ninguna creencia o que fueron criados en hogares protestantes estén optando por ingresar a la grey católica.

En los testimonios sobre el fenómeno, se han repetido las mismos conceptos: búsqueda profunda, desencanto con lo espiritual y una atracción histórica con la riqueza espiritual del catolicismo. En un mundo cada vez más liviano, más laxo, los jóvenes empiezan a querer ver raíces y verdades y, al parecer, la narrativa católica los convenció en Estados Unidos, una nación de raíz industrial y protestante.

Por es, no en vano el papa es proveniente de Chicago, Illinois, pero con misiones en Perú, para no perder la línea del cono sur. Además, ni siquiera tiene dos años como cardenal y ya es papa.

Lo dicho: quienes entraron al Cónclave como papables salieron como cardenales.

“Quien da pan, da ley” reza la máxima en la iglesia.

Quien da fieles, da papas. América lo sabe.