Reinventando la Política

El día de ayer vino la dirigente Luisa María Alcalde y dio una declaración muy a su estilo, muy en sus formas en las que se hace creer que todos le creen el discurso:

“Será el pueblo de Sinaloa quien elija a sus candidatos para las elecciones”, dijo la dirigente nacional de Morena.

Si hay consulta o encuesta, ¿habrá acordeones? ¿Quién será el director de orquesta?

Todo parece indicar que con los golpeteos que ha recibido un sector del obradorismo este grupo se ha ido debilitando, ante una presidenta cada vez más empoderada con los temas de la agenda pública que obligan a separar a emisarios del pasado de sus funciones públicas.

El caso más emblemático es el del líder senatorial Adán Augusto López, a quien la detención de su exsecretario de Seguridad prácticamente ya le borró la sonrisa y lo va a sacar de la silla senatorial.

Mientras el pueblo que está en el primer piso de la transformación querrá seguir decidiendo, lo que se anticipa a ver es que las decisiones serán desde el balcón del segundo piso no sólo de la transformación sino de Palacio Nacional.

Más que la decisión tomada por el pueblo será una decisión basada en el contexto en que se encuentre Sinaloa por donde se pudiera ir la candidatura de Morena.

Y en ese tenor como en el pasado eran las bases, ahora es el pueblo, pero la decisión sigue saliendo desde donde mismo.

En los populismos el pueblo no se alcanza a definir y pareciera que en el discurso es que el pueblo es la figura desde donde emana totalmente el poder y si, eso es cierto, no es una figura sino se encarna en una persona, pero hay veces que el pueblo es mujer o el pueblo es hombre, en este caso el pueblo-mujer decidirá en las gubernaturas.

Y con ese proceso de acumulación de poder que el pueblo está tomando y en donde se está quitando obstáculos, no hay que perder al Ejército otra parte del pueblo, pero este uniformado (según el discurso obradorista).

Entre la presidenta y su proceso de desmantelar obstáculos en medio está el Ejército, no hay que perder de vista tanta patrulla verde que patrulla la ciudad.

En una elección y en una decisión todo juega, mientras Luisa María Alcalde dice que el pueblo decidirá a los candidatos de Morena, más que eso el pueblo de Sinaloa quería la paz ya después se preocuparía por las elecciones.

Ahorita Sinaloa lo que quiere es paz y más Culiacán.

Mientras el pueblo de los políticos, esa fuente de emanación de poder que sale de un arquetipo encarnado en una persona y en una serie de intereses y compromisos, es lo que decidirá en función del contexto social y lo que se vea en el territorio y ese quien más lo cubre es el Ejército.

El Ejército, el pueblo uniformado,  será pulsador del contexto. Igual que en la revolución, será brújula. Pendientes. Entonces Luisa María, ¿nos miente con la verdad?