La temporada hortícola 2025-2026 dejó una advertencia costosa para Sinaloa. Algunas empresas agrícolas tuvieron pérdidas de hasta 25% en la producción de chile por los trips y reducciones de hasta 30% en tomate por el tizón tardío. Son cifras que obligan a prepararse mejor.
Estamos ante dos problemas diferentes que comparten una característica peligrosa: cuando sus síntomas resultan evidentes, el daño puede encontrarse muy avanzado. ¿Esperaremos otra temporada para reaccionar o aprovecharemos la experiencia reciente para llegar mejor preparados al siguiente ciclo agrícola?
Con esa preocupación como punto de partida, Capaciagro realizará el 14 de agosto, en el Hotel San Luis Lindavista de Culiacán, el primer Foro de Manejo de Thrips parvispinus y Tizón Tardío en Hortalizas, dirigido a productores, técnicos, asesores y responsables de producción.
El momento resulta oportuno. Muchas empresas agrícolas se encuentran definiendo programas fitosanitarios, presupuestos, materiales vegetales y protocolos de monitoreo. Las decisiones tomadas antes del trasplante pueden marcar la diferencia entre contener una amenaza o perseguirla durante toda la temporada.
El Thrips parvispinus es un insecto pequeño, difícil de detectar y capaz de esconderse entre brotes, flores y tejidos tiernos. Su alimentación provoca deformaciones, cicatrices, caída de flores y pérdida de calidad comercial, especialmente en cultivos de chile destinados a mercados exigentes.
Su presencia también obliga a revisar una práctica bastante común: aplicar productos al observar síntomas, antes de confirmar la especie responsable. Los trips tienen comportamientos y susceptibilidades diferentes. Una identificación equivocada puede elevar los costos, retrasar el control y favorecer poblaciones resistentes.
El maestro en ciencias Carlos Ramón Bernal Ruiz dedicará dos sesiones al manejo de Thrips parvispinus y otras especies de tisanópteros de importancia económica. Comprender su ciclo biológico, sus lugares de refugio y los momentos adecuados de intervención será esencial para construir programas eficaces.
Por su parte, el ingeniero Adrián Angulo Bojórquez abordará el manejo biorracional del trips y del tizón tardío. Este enfoque combina monitoreo, prácticas culturales, control biológico y productos selectivos, buscando proteger el cultivo con mayor precisión y conservar organismos benéficos dentro de la parcela.
El tizón tardío, causado por Phytophthora infestans, representa otra amenaza seria para el tomate. Cuando coinciden humedad elevada, follaje mojado y temperaturas favorables, la enfermedad puede extenderse rápidamente afectando hojas, tallos y frutos hasta comprometer una superficie considerable.
Frente a esta enfermedad, la prevención tiene un valor enorme. Revisar la sanidad de los trasplantes, eliminar plantas voluntarias, retirar residuos infectados, reducir periodos prolongados de humedad y vigilar el clima permite intervenir antes de que aparezcan focos difíciles y costosos de detener.
El ingeniero Guillermo Beltrán Cisneros presentará acciones preventivas para el manejo del tizón tardío. Este tema merece atención porque una aplicación tardía rara vez recupera el tejido afectado. En fitosanidad, adelantarse varios días puede proteger semanas de trabajo y una inversión considerable.
El programa también relacionará la sanidad con la nutrición vegetal. El ingeniero Alejandro de la Fuente Prieto explicará cómo ciertos desbalances nutricionales pueden aumentar la susceptibilidad de las plantas. Una fertilización excesiva o desordenada puede generar tejidos débiles y follajes demasiado densos.
Aquí aparece uno de los mayores aportes del foro: integrar entomología, enfermedades, nutrición y manejo agronómico. En muchas agrícolas, estos temas todavía se atienden por separado, aunque dentro del cultivo interactúan todos los días y terminan afectando el mismo rendimiento.
Las autoridades fitosanitarias y los organismos auxiliares también deben fortalecer la vigilancia regional, el diagnóstico de laboratorio y la comunicación entre empresas. Una plaga desconoce los límites de los predios. Detectarla en una agrícola debería convertirse rápidamente en una alerta preventiva para toda la zona.
Los productores pueden comenzar desde ahora mediante rutas definidas de muestreo, capacitación de cuadrillas, registros semanales y protocolos para el movimiento de plantas, trabajadores y equipos. Las compañías de agroinsumos deberán respaldar sus recomendaciones con diagnósticos, rotación de mecanismos de acción y seguimiento técnico.
El conocimiento adquirido después de una temporada complicada pierde valor cuando queda guardado en una libreta. Este foro ofrece la oportunidad de convertir pérdidas de hasta 25% en chile y 30% en tomate en prevención, coordinación y mejores decisiones. Aprender antes de sembrar siempre cuesta menos que corregir cuando el daño ya está presente.
Esto fue Ruta Agrícola, donde cosechamos información.
