Reinventando la Política

 

A los tabasqueños les dicen chocos, y a Topo Gigio lo recordamos por aquella canción que decía: “Como mi papá, como mi papá, qué lindo sería parecerme a mi papá”. Dos referencias que, juntas, parecen explicar bastante bien el episodio político de Andy López Beltrán.

Porque resulta que Andy salió a dar explicaciones, casi como si tuviera que responder por y como su padre. Frente a los señalamientos sobre presuntos negocios, sus relaciones con Amílcar y las acusaciones que han circulado en medios de comunicación, apareció para negar, justificarse y, de paso, señalar a periodistas y propietarios de medios. Una defensa que, más que disipar las dudas, terminó por alimentar la conversación. Y en supermartes.

Y aquí es donde aparece Choco Gigio. En lo personal, su intervención me sonó poco convincente: una voz engolada, un discurso que parecía ensayado y una repentina exaltación de Tabasco, como si necesitara demostrar una identidad política que durante buena parte de su trayectoria había construido en la Ciudad de México. Su traslado al sur también dejó una lectura política: quizá en la capital ya no encuentra el espacio que antes tenía.

Pero Andy sigue dando de qué hablar. En lugar de dejar que las explicaciones hablen por sí mismas, vuelve a colocarse en el centro de la polémica, ahora con nuevas descalificaciones y acusaciones contra quienes cuestionan su actuación. Como si la política fuera un asunto de apellidos y no de responsabilidades.

Y es que hay algo que Andy parece no entender: parecerse al padre no significa ser el padre. Andrés Manuel López Obrador tiene una trayectoria, una personalidad y un capital político propios. Andy podrá intentar reproducir el tono, el discurso y hasta los gestos, pero hay imitaciones que nunca alcanzan al original.

Por eso lo de Choco Gigio viene al caso: es como Topo Gigio, pero en versión política; quiere parecerse a su papá y ¿qué lindo sería? Aunque la canción no le alcance para convertirse en él.

Porque Andrés Manuel hay uno, y no es Andy. Lo demás es similar: misma marca, parecido empaque, pero muy novato.