Guasave, Sin.– “No descansaremos hasta que regresen”, gritaron entre lágrimas las integrantes del colectivo Madres Buscadoras, que este sábado, 30 de agosto, tomaron las calles de la ciudad para exigir justicia y la localización de sus familiares desaparecidos.

La marcha, realizada en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, partió del parque Ángel Flores y concluyó frente a la Fiscalía General del Estado, donde un grupo de alrededor de 50 personas clamó por respuestas a la indiferencia de las autoridades.

Entre las consignas se escucharon reclamos por el abandono institucional: “Tenemos hasta nueve años esperando una respuesta. Nueve años sin saber dónde están nuestros hijos, nuestros padres, nuestros hermanos”, expresaron.

El dolor se agrava con una cifra que estremece, en Guasave existen más de 400 carpetas de investigación que no han sido revisadas, pese a la solicitud formal presentada hace ya dos años.

Frente a la Fiscalía, Rosa María Coronel, líder del colectivo Madres Rastreadoras, lanzó un mensaje contundente.

No nos dan solución. Cada persona que viva una desaparición debe denunciar de inmediato, porque esperar significa darles ventaja a los captores. Cada minuto puede ser la diferencia entre la vida y la muerte”.

Las madres recordaron que, pese al compromiso asumido por el gobernador de brindarles apoyo, las promesas no se han traducido en acciones concretas. La indiferencia oficial contrasta con una estadística devastadora: solo el 2% de las personas desaparecidas en la región logra ser localizado después de un levantón o desaparición forzada.

Con velas, fotografías, lonas y letreros en mano, las familias marcharon no solo por sus ausentes, sino también por quienes aún no se atreven a denunciar. Su grito resonó fuerte en las calles de Guasave: “Mientras ellos no regresen, nosotras no dejaremos de buscar”.

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