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Ciudad de México.- La planta de fertilizantes que construye GPO en Topolobampo no representa, por sí misma, una amenaza para la Bahía de Ohuira ni existen evidencias científicas que sustenten afirmaciones sobre una afectación masiva a las especies marinas. Esto, siempre y cuando opere bajo los estándares ambientales, tecnológicos y de seguridad previstos en el proyecto, afirmó el doctor Federico Páez Osuna.

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¿Qué factores considero el investigador de la UNAM para hacer sus conclusiones?

El investigador del Instituto de Limnología de la UNAM explicó que ha dado seguimiento al proyecto desde hace más de una década, cuando fue invitado a evaluar técnicamente la iniciativa y formular recomendaciones para fortalecer sus medidas de mitigación ambiental.

Desde entonces, señaló, el análisis del proyecto le permitió comparar su impacto potencial con otras actividades productivas presentes en Sinaloa, como las termoeléctricas y la acuacultura.

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¿Qué volumen de agua estaría utilizando la planta de GPO en sus operaciones?

De acuerdo con el también profesor del Posgrado en Ciencias del Mar y Limnología y miembro nivel III del Sistema Nacional de Investigadores, la demanda de agua de la planta sería incluso menor que la de una central termoeléctrica y comparable únicamente a la utilizada por una granja camaronícola de alrededor de 130 a 150 hectáreas, muy por debajo de la capacidad de numerosas unidades acuícolas que actualmente operan en la región.

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¿Cuál es el llamado que hace a quienes se oponen a la industria petroquímica?

El investigador hizo un llamado a que el debate sobre la planta se base en información científica completa y no únicamente en posturas parciales.

Consideró necesario establecer más mesas de diálogo, sin tintes de ninguna naturaleza, solo informativas, para que cada vez más gente se informe con veracidad y cuente con datos reales, objetivos, sobre el tema del amoníaco.

Respecto a las versiones que aseguran que la planta provocaría la muerte de peces o la desaparición de especies marinas, el investigador aseguró que no conoce evidencia científica que respalde esas afirmaciones.

No entiendo de dónde surge esa información. En el mundo operan alrededor de 320 plantas de amoníaco y solamente en Estados Unidos existen más de 30 instalaciones de este tipo. Si realmente produjeran los impactos catastróficos que algunos señalan, esos problemas serían ampliamente conocidos en los países donde funcionan, sostuvo.

¿Una planta de amoníaco descarga desechos químicos al mar?

El académico aclaró que una planta de amoníaco no descarga fertilizantes directamente al mar. Su función consiste en producir el insumo, almacenarlo y distribuirlo para su uso posterior en la agricultura, por lo que los problemas de contaminación derivados del uso excesivo de fertilizantes corresponden a malas prácticas agrícolas y no al proceso industrial de fabricación.

Páez Osuna añadió que el principal efecto ambiental asociado a la operación de la planta se relaciona con el uso de agua para sistemas de enfriamiento. Sin embargo, explicó que ese impacto puede reducirse significativamente mediante tecnologías de tratamiento y enfriamiento previo a la descarga, evitando que el agua regrese al ecosistema con temperaturas elevadas o condiciones que puedan afectar el entorno inmediato.

Incluso en un escenario conservador, indicó, cualquier modificación en la temperatura o salinidad del agua sería localizada y limitada a una pequeña porción del cuerpo lagunar, sin representar una alteración generalizada de la Bahía de Ohuira.

El doctor Federico Páez señaló que la ubicación del proyecto responde, principalmente, a razones técnicas y estratégicas debido a la disponibilidad de gas natural en Topolobampo, materia prima indispensable para producir amoníaco, además de contar con infraestructura portuaria que facilita la logística industrial.

Desde una perspectiva social, el investigador consideró que también deben valorarse los beneficios económicos y de desarrollo que representa una inversión de esta magnitud para Sinaloa, particularmente en la generación de empleos y oportunidades para las nuevas generaciones.

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