Los Mochis, Sin.- El especialista en derecho ambiental y regulación de infraestructura, Carlos del Razo, destacó que la planta de fertilizantes del puerto de Topolobampo integra sistemas operativos y de control alineados con los mejores estándares del mundo.
Inversiones, empleos e impactos económicos son los temas de los que se hablan en torno a los grandes proyectos industriales. Sin embargo, detrás de cada desarrollo de gran escala, existe un componente que resulta cada vez más determinante para su viabilidad: la tecnología, detalló.
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¿Qué hace segura a la planta de fertilizantes de Topolobampo?
En el caso de la planta de fertilizantes que se construye en Topolobampo, Sinaloa, la incorporación de procesos industriales de última generación constituye uno de los elementos más relevantes del proyecto, considera Carlos del Razo, especialista en derecho ambiental y regulación de proyectos de infraestructura.
De acuerdo con el especialista, la industria del amoníaco se encuentra entre las actividades más desarrolladas tecnológicamente debido a los altos estándares de precisión, eficiencia y seguridad que requiere su operación.
Las nuevas generaciones de plantas industriales incorporan sistemas avanzados de automatización, monitoreo en tiempo real y plataformas digitales capaces de supervisar miles de variables operativas de manera simultánea. Esa es la dirección que ha seguido la industria a nivel mundial, explica.
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¿A cuánto asciende la inversión realizada para su construcción?
La inversión, estimada en 1,800 millones de dólares, contempla la construcción de un complejo con capacidad de producción de 2,200 toneladas métricas diarias, apoyado por herramientas tecnológicas que hoy forman parte de los estándares internacionales de la industria petroquímica.
Según Del Razo, uno de los aspectos más importantes de la evolución tecnológica en el sector ha sido la búsqueda permanente de una mayor eficiencia energética.
Durante décadas, desarrolladores y operadores de complejos industriales han perfeccionado sistemas orientados a recuperar energía, optimizar procesos y reducir pérdidas operativas con el objetivo de incrementar la productividad y disminuir el consumo de recursos.
Actualmente, es posible alcanzar niveles de eficiencia impensables hace apenas dos o tres décadas. La tecnología se ha convertido en uno de los principales motores de transformación de la industria química y petroquímica, señala.
¿Es posible instrumentar un sistema de mantenimiento predictivo de riesgos?
El especialista explica que las plantas modernas integran sistemas de mantenimiento predictivo, instrumentación inteligente, monitoreo remoto y análisis permanente de desempeño, herramientas que permiten mejorar la confiabilidad operativa y fortalecer los controles de seguridad industrial.
La infraestructura proyectada para Topolobampo incorpora este tipo de soluciones tecnológicas utilizadas actualmente en complejos de referencia internacional ubicados en países como Estados Unidos, Canadá, Trinidad y Tobago y Arabia Saudita.
Para Del Razo, la relevancia del proyecto no radica únicamente en su capacidad de producción, sino también en la incorporación de tecnología que puede contribuir al fortalecimiento de las cadenas productivas nacionales.
El especialista añade que la tendencia global en el sector apunta hacia instalaciones cada vez más eficientes y sujetas a estándares técnicos y regulatorios más rigurosos.
Detalló que, en un contexto marcado por la necesidad de fortalecer cadenas de suministro, aumentar la productividad agrícola y atraer inversión de largo plazo, la planta de fertilizantes de Topolobampo pretende posicionarse como uno de los proyectos industriales más relevantes de desarrollo en América Latina en la actualidad.
