Mazatlán, Sinaloa.- El fuerte oleaje provocado por los efectos del huracán ‘Polo’ causó daños este lunes 28 de septiembre en al menos dos restaurantes de mariscos, ubicados sobre la playa de la Avenida del Mar, en Mazatlán, Sinaloa donde las olas alcanzaron las estructuras de madera y palma, derribaron techos y desplazaron equipo y mobiliario de los negocios.
La fuerza del mar sorprendió a las llamadas palapas de mariscos que colindan con el Malecón. En estos establecimientos se observan partes de las techumbres colapsadas, mientras refrigeradores, anuncios, muebles y otros insumos fueron alcanzados o movidos por el agua.

El mar arrasa con palapas de mariscos en Mazatlán, Sinaloa.
¿Hasta dónde llegó el oleaje?
Las condiciones del mar provocaron rompientes que alcanzaron zonas cercanas al Malecón y golpearon directamente las estructuras instaladas frente a la playa. La intensidad de las olas mantiene bajo vigilancia permanente la franja costera.
¿Se puede ingresar a las playas?
El Escuadrón de Salvamento Acuático de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal mantiene restringido el acceso a las diferentes áreas de playa como medida preventiva.

El mar arrasa con palapas de mariscos en Mazatlán, Sinaloa.
Los elementos realizan recorridos constantes debido a la presencia de corrientes marinas, zanjas y olas que revientan en muros y escolleras, condiciones que representan un riesgo para cualquier persona que intente entrar al mar.
¿Qué recomiendan las autoridades?
La Secretaría de Seguridad Pública Municipal pidió a ciudadanos y visitantes, respetar las restricciones, delimitaciones y señalamientos instalados en las playas, además de atender las instrucciones de los salvavidas.
Los banderines colocados en la zona indican las condiciones existentes y las medidas preventivas que deben seguirse.

El mar arrasa con palapas de mariscos en Mazatlán, Sinaloa.
Mientras el fenómeno mantiene elevado el oleaje, las autoridades continúan monitoreando la costa mazatleca. Ante cualquier emergencia, está disponible el número 911.
