Localizan un lobo marino en Playa Las Glorias, Guasave, Sinaloa

Guasave, Sin.- Mili, diminutivo de Milagros, parece llevar su nombre escrito en su historia. En poco más de un año de vida, esta pequeña perrita ha sobrevivido a cuatro situaciones que pusieron en riesgo su existencia, incluida la explosión que destruyó la vivienda de sus dueños, doña Reyes y don Francisco, la mañana del martes 27 de octubre, en la colonia Valle Bonito, en Guasave.

¿Por que Milagros “Mili” es una perrita que le hace honor a su nombre?

Su historia es también la de una perrita que nunca se rindió, desde que nació con labio leporino hasta que fue rescatada con vida de entre los escombros de la casa donde había encontrado un hogar y el cariño de una pareja de adultos mayores que perdió la vida en el siniestro.

Ana Laura Miranda, sobrina de doña Reyes, fue quien la crió durante sus primeros cuatro meses. Recuerda que la madre de Mili tuvo tres cachorros, dos de ellos nacidos con labio leporino, pero únicamente ella logró sobrevivir.

Perrita Mili

Perrita Mili

Al darse cuenta de que la pequeña no podía alimentarse directamente de su madre, Ana Laura la llevó al veterinario. Aunque le advirtieron que sus posibilidades de sobrevivir eran reducidas, decidió hacer todo lo posible por mantenerla con vida.

Le compró leche especial e intentó alimentarla con biberón, pero la cachorrita no tenía fuerzas para succionar y la leche se le salía por la nariz y la boca. Fue entonces cuando encontró la manera de ayudarla: utilizó una jeringa para darle de comer gota a gota, mientras controlaba la cantidad con sus dedos.

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Durante cuatro meses la alimentó de esa manera, hasta que Mili pudo comer por sí misma.

Yo la notaba que quería vivir, o sea, yo la miraba cómo brincaba, y tan chiquita, y dije: ‘No, no me voy a esperar a que se muera’”, recordó Ana Laura.

Su nombre, un milagro desde pequeña

La segunda y tercera ocasiones en las que Mili estuvo a punto de morir ocurrieron cuando todavía era pequeña. Una mañana, Ana Laura descubrió que tenía el ombligo y la zona de la pancita cubiertos de hormigas negras que la habían picado.

El dolor fue tan intenso que la perrita perdió la fuerza y quedó prácticamente sin movimiento. Ana Laura creyó que había muerto, pero comenzó a darle aire y a estimularla en el pecho hasta que reaccionó.

El episodio se repitió en otra ocasión, por lo que decidió llamarla Mili, por Milagros, al considerar que había sobrevivido a situaciones que parecían no darle oportunidad.

Perrita Mili

Perrita Mili

Yo digo que como que le pegó un infarto del dolor, porque ella se murió, se puso lila y su cuerpo desguanzado. Yo la quería volver, le echaba aire y le empecé a pegar aquí en el pechito, y volvió”, relató.

Doña Reyes y don Francisco le dieron un hogar digno a Mili

Con el paso de los meses, Ana Laura se encariñó profundamente con ella. Sin embargo, cuando su madre enfermó de cáncer y tuvo que trasladarla a Culiacán hasta dos o tres veces por semana para recibir terapias, comenzó a buscar una familia que pudiera brindarle los cuidados y el amor que necesitaba.

Fue entonces cuando doña Reyes conoció a Mili y quedó encantada con ella. La mujer le pidió insistentemente que se la regalara, prometiéndole que la cuidaría.

Ana Laura aceptó porque sabía que su tía le daría un hogar seguro.

“Yo sé que usted la va a cuidar bien”, le dijo al entregársela cuando tenía cuatro meses.

Y así fue. Mili se convirtió en la consentida de la casa, donde tenía su camita, sus juguetes y un lugar especial en la vida de la pareja. Dormía dentro de la vivienda y era tratada como la bebé de la familia.

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Sobrevivió a la tragedia que cambió su vida

El viernes anterior a la tragedia, Ana Laura había visitado a sus tíos. Nunca imaginó que sería la última vez que conviviría con ellos.

La mañana del martes 27 de octubre, al revisar las redes sociales, reconoció la vivienda de su tía entre las imágenes de la explosión y el derrumbe. La noticia de la muerte de la pareja la golpeó profundamente, pero pronto surgió otra preocupación: ¿qué había pasado con Mili?

Se trasladó hasta el lugar y preguntó a policías y rescatistas si habían escuchado o visto a la perrita. Incluso intentó acercarse a los escombros para llamarla con su silbido, pues estaba acostumbrada a reconocerlo.

Sin embargo, no logró encontrarla ese día.

Fue hasta la mañana del miércoles 28 de octubre cuando Mili fue localizada con vida bajo los restos de la vivienda, en un rescate que devolvió la esperanza a la familia en medio del dolor por la pérdida de doña Reyes y don Francisco.

Cuando Ana Laura recibió la noticia, no podía creer que la pequeña hubiera sobrevivido una vez más.

Tras la tragedia, un familiar le dijo que Mili quedaría bajo su cuidado, pues consideró que nadie mejor que ella, quien la había criado desde su nacimiento, podría atenderla.

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La cuarta batalla por su vida había terminado con otro milagro.

Una nueva oportunidad en La Guamuchilera, Guasave

Después de ser rescatada, Mili fue llevada al veterinario para una revisión. De acuerdo con Ana Laura, le realizaron estudios y análisis de sangre; aunque presentaba temperatura elevada, el médico les informó que no tenía fracturas ni otras lesiones de gravedad.

La perrita también llegó a casa todavía asustada por lo ocurrido. La primera noche tembló durante varias horas, hasta que finalmente se quedó dormida junto a Ana Laura.

Ahora vive en La Guamuchilera, donde comienza a adaptarse a su nuevo hogar. Su cuidadora le compró una camita, una cobija, una toalla y juguetes, además de procurar que se alimente y tome agua con normalidad.

Por su condición de nacimiento, todavía necesita que le desmenucen la comida para poder consumirla con mayor facilidad. También deberá recibir los cuidados veterinarios que requiera para recuperarse de la experiencia.

Ana Laura cuenta que ya comenzó a convivir con los otros perros de la familia, aunque permanece atenta para asegurarse de que la reciban sin lastimarla.

Para ella, Mili no es solamente la perrita que alguna vez crió con una jeringa ni la mascota que regaló a una pareja que quería profundamente. Es una pequeña guerrera que ha sobrevivido cuando parecía imposible y que, después de perder a quienes fueron sus últimos dueños, tiene otra oportunidad de vivir rodeada de cariño.

Su historia comenzó con pocas probabilidades de sobrevivir, continuó con episodios que estuvieron a punto de arrebatarle la vida y llegó hasta una tragedia que destruyó su hogar. Pero Mili volvió a salir adelante.

Esta vez, entre las pérdidas y el dolor que dejó la explosión, su supervivencia también representa una pequeña esperanza para una familia que ahora tiene la responsabilidad de cuidarla y acompañarla en esta nueva etapa.

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