Guasave, Sin.- A sus 66 años de edad y después de vivir alrededor de dos años y medio en el Asilo de Ancianos de Guasave, Guadalupe, conocido cariñosamente como “Don Lupe”, mantiene vivo el deseo de retomar una de las actividades que más ha disfrutado durante su vida: tejer.
Originario de la comunidad de Huitussi, don Lupe compartió que antes de llegar al asilo vivía solo, por lo que ahora disfruta especialmente de la convivencia con otros adultos mayores y de las visitas que recibe por parte de la sociedad.
En el marco de la celebración del Día del Abuelo, expresó sentirse contento por las actividades organizadas para los residentes, al señalar que este tipo de convivencias representan momentos especiales para quienes permanecen en el lugar.
¿Cómo ha sido su experiencia en el asilo de ancianos?
Don Guadalupe explicó que su estancia ha sido una experiencia positiva, principalmente porque anteriormente enfrentaba la soledad y no contaba con familiares cercanos que pudieran acompañarlo, sobre la convivencia y atención que ha encontrado durante los últimos dos años y medio.
¿Qué actividades disfruta don Lupe?
Entre sus principales gustos se encuentra la música. Aunque no toca ningún instrumento, aseguró que disfruta escuchar a los jóvenes que ocasionalmente acuden al asilo para ofrecer serenatas y tocar la guitarra para los adultos mayores.
Señaló que estas visitas se realizan cada dos o tres meses, pero manifestó que le gustaría que pudieran realizarse con mayor frecuencia.
Sin embargo, su mayor deseo es volver a tejer. Don Lupe recordó que durante su vida aprendió a elaborar hamacas y otros tejidos, una actividad que actualmente no puede realizar porque no cuenta con los materiales necesarios.
Luego, yo era pescador. Yo sé tejer hamacas, redes. Aquí no tengo, no tengo el hilo, pues, ni la aguja; eso quisiera, hilo y aguja, pues para poder tejer”

Evento asilo
¿Qué apoyo solicita a la ciudadanía?
Además de ropa y perfume, don Guadalupe pidió a la sociedad guasavense que, en caso de tener la posibilidad, pueda apoyarlo con hilo y agujas para volver a tejer.
Para el adulto mayor, recuperar esta actividad significaría volver a realizar una de sus principales pasiones y mantenerse activo durante su estancia en el asilo.
En el Día del Abuelo, don Lupe compartió así un deseo sencillo, pero importante para él: tener nuevamente entre sus manos los materiales necesarios para volver a hacer lo que sabe y le gusta hacer desde hace años.
