Asesinan a balazos a hombre frente a escuela primaria en la colonia Emiliano Zapata de Mazatlán, Sinaloa

Guasave, Sin.- La pesca ribereña de Guasave enfrenta un problema que va más allá de las bajas capturas y la falta de rentabilidad: los jóvenes de las comunidades pesqueras ya no quieren dedicarse a esta actividad, por lo que el oficio podría quedarse sin relevo generacional, advirtió Emilio Valenzuela, líder del campo pesquero de Boca del Río.

El dirigente pesquero señaló que las condiciones actuales han hecho que las nuevas generaciones dejen de considerar la pesca como una opción para construir su futuro, mientras los hombres de mayor edad que todavía se mantienen en el oficio se acercan poco a poco al retiro.

La verdad es que la pesca está agonizando. La pesca ribereña tradicional está sangrándose. Mayormente durante este gobierno, pues, desde que don Andrés López Obrador hirió de muerte a la pesca, la pesca se está desangrando. Los jóvenes de aquí, de nosotros, pescar ya no quieren.

Y si los viejos, pues, se van a terminar, ¿quién va a seguir en la actividad? Pues esto necesita rescatarse. Necesita atención. Hay mucho cómo hacerlo, pero tenemos que, primero, desintoxicar los sistemas lagunares, costeros, el mismo mar que está.

Le podría interesar: Productores podrán comprar insumos agrícolas directamente mediante nueva plataforma de compras consolidadas

¿A qué atribuyen el desinterés en la actividad?

Valenzuela explicó que el desinterés de los jóvenes está relacionado, principalmente, con la pérdida de rentabilidad de la actividad, pues salir al mar implica esfuerzo y gastos, pero no existe la certeza de regresar con capturas suficientes para sostener a una familia.

Esta situación ha provocado que algunos jóvenes busquen otras alternativas laborales y se alejen de una actividad que durante generaciones fue el principal sustento de las familias de Boca del Río.

¿Cuántos pescadores hay actualmente en Boca del Río, Guasave?

Actualmente, estimó que en esta comunidad permanecen alrededor de 300 pescadores ribereños, aunque señaló que una parte de ellos también ha tenido que recurrir a otros trabajos para complementar sus ingresos.

El líder pesquero indicó que los problemas climatológicos y la disminución de las capturas han agravado todavía más la situación al reducir los ingresos de los pescadores y hacer menos atractiva la actividad para quienes están comenzando su vida laboral.

Le podemos sugerir: Organismos pecuarios y de Coepriss en Sinaloa revisan medidas para protegerse de la influenza aviar

Señaló que algunos pescadores han optado por trabajar en el campo, la albañilería y otras actividades debido a que, actualmente, encuentran mayores posibilidades de obtener ingresos fuera del mar.

Recordó que, anteriormente, la pesca representaba una actividad con mayor abundancia y mejores condiciones económicas para las comunidades, mientras que hoy existe preocupación entre quienes todavía dependen de ella.

También cuestionó que los programas de apoyo sean suficientes y oportunos para las necesidades del sector y mencionó, particularmente, el Bienpesca estatal al considerar que estos recursos resultan importantes durante los periodos de mayor dificultad económica.

Asimismo, criticó la reducción de recursos destinados a la investigación y a las labores de inspección y vigilancia pesquera, ya que contribuye al deterioro de las condiciones en las que trabajan las comunidades ribereñas.

Valenzuela consideró que recuperar la pesca también implica recuperar el interés de las nuevas generaciones, pues de poco serviría mejorar las condiciones productivas si no existen jóvenes dispuestos a continuar con el oficio.

Lea también: Agricultores reconocen avances tras acuerdos con la gobernadora de Sinaloa

Para ello, planteó la necesidad de recuperar los sistemas lagunares y estuarinos, mejorar las condiciones del mar y aprovechar la tecnología y los avances científicos para trabajar en el repoblamiento de especies.

El dirigente de Boca del Río sostuvo que existen herramientas para recuperar las poblaciones pesqueras y mejorar las condiciones ambientales, pero insistió en que se requiere coordinación entre los gobiernos federal y estatal, el sector pesquero y la sociedad.

Advirtió que el problema ya no representa únicamente una amenaza para el futuro de la pesca ribereña, sino para la continuidad de una actividad que durante generaciones ha formado parte de la vida de las comunidades costeras de Guasave.

Conozca más sobre lo agrícola