Texas (EE.UU.).- Conforme a una orden gubernamental, a partir de este viernes, los hospitales públicos de Texas comenzarán a indagar acerca del estatus migratorio de los pacientes. Esta medida surge con el propósito de recopilar información sobre los gastos de cuidados médicos para migrantes indocumentados, con la intención de trasladar estos costos al Gobierno Federal.

La iniciativa no impide que los hospitales brinden asistencia a los migrantes sin documentación legal, pero sí les exige informar sobre el impacto económico que representa atender a este grupo.

Es importante destacar que los pacientes no tienen la obligación legal de responder estas preguntas, y los hospitales deben garantizar la prestación de atención médica, en particular de emergencia, según lo establecido por la ley federal.

El gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, busca obtener un reembolso por parte del Gobierno Federal por los gastos en atención médica a migrantes indocumentados.

Abbott afirma que los residentes de Texas no deberían asumir la carga económica de respaldar la atención médica de esta población. La orden ejecutiva emitida en agosto pretende que los hospitales informen a los pacientes que su respuesta sobre el estatus migratorio no afectará el cuidado médico que reciban.

Esta medida no es exclusiva de Texas, ya que Florida ya ha implementado un sistema similar desde el año pasado.

En Florida, se ha reportado que menos del 1% de las visitas a salas de emergencia corresponden a migrantes indocumentados.

Los hospitales en este estado deben informar a los pacientes que su estatus migratorio en EE.UU. no será compartido con las autoridades de inmigración, a diferencia de lo contemplado en la orden ejecutiva de Texas.

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