Ciudad de México. – Con la energía imponente que la ha llevado a conquistar 23 títulos de Grand Slam, Serena Williams cerró con fuerza y emoción la edición 2025 de México Siglo XXI, evento organizado por Fundación Telmex-Telcel en el Auditorio Nacional.
Frente a miles de jóvenes becarios, la leyenda del tenis compartió una conversación profunda, honesta e inspiradora sobre su trayectoria, los retos que enfrentó y su famosa ‘mentalidad de ganadora’.
Acompañada por el periodista Alberto Lati, Serena hizo su entrada entre aplausos y ovaciones. Desde el primer momento, mostró el carisma que ha conquistado al mundo tanto dentro como fuera de la cancha.
No me pregunto si fue real. Me pregunto qué más puedo hacer
Al hablar de su legado deportivo, Serena confesó que no suele detenerse a contemplar sus logros:
‘No me despierto pensando si todo fue un sueño. Me despierto preguntándome ¿qué más puedo hacer?’, dijo, dejando claro que su ambición y disciplina van mucho más allá de las estadísticas.
Recordó con cariño sus visitas a México durante la infancia, y no tardó en adentrarse en el relato de su carrera: desde los años en los que veía a su hermana Venus Williams brillar en torneos hasta la primera vez que decidió competir por sí misma, inscribiéndose en secreto a un campeonato, donde perdió la final justamente contra Venus.
Williams habló con entusiasmo sobre su relación con el tenis, deporte que le permitió mostrar su estilo, personalidad y fuerza.
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Romper barreras en un mundo que no esperaba verla triunfar
Una parte clave de su discurso fue la adversidad que enfrentó como mujer afroamericana en un deporte históricamente blanco.
Aunque reconoció la existencia de barreras raciales, dejó claro que su enfoque siempre estuvo en su propio desempeño.
‘No pensaba en lo que opinaban los demás. Solo me enfocaba en mí, en cómo podía ser mejor’, expresó.

También habló sobre el equilibrio que sus padres fomentaron entre deporte y educación. Cuando se le preguntó por su ya icónica ‘mentalidad de campeona’, Serena fue clara al decir que no es algo que se dice, es algo que se demuestra. Ser ganador, señaló, significa pagar el precio, hacer el trabajo, incluso cuando no es divertido. Confesó que a veces preferiría ver la televisión o leer una novela, pero está consciente de que el esfuerzo de hoy tendrá su recompensa mañana.
Para Williams, la mentalidad ganadora no es una actitud pasiva ni un discurso vacío, es disciplina, enfoque y la capacidad de apostar por uno mismo incluso en medio de las dudas.
Un cierre memorable
Con esta intervención, Serena Williams no solo cerró la jornada, sino que elevó el tono de todo el evento. Su historia de superación, autenticidad y perseverancia resonó con una generación que busca abrirse paso en un mundo desafiante.
Y así, entre aplausos y rostros conmovidos, la reina del tenis se despidió del escenario, dejando claro que su verdadera grandeza va mucho más allá de la cancha.
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