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Las vacaciones de verano deberían ser una época de diversión y descanso para niños y adolescentes, pero en muchos hogares terminan en visitas a urgencias por accidentes o en situaciones de violencia doméstica. Expertos advierten que la mayoría de estas lesiones son prevenibles y que existen medidas para reducir los riesgos.

¿Qué tipo de lesiones aumentan en verano?

De acuerdo con la Michigan State University, entre mayo y agosto los hospitales reportan un incremento del 15 al 27% en visitas pediátricas a urgencias, y más del 40% están relacionadas con lesiones. Las principales causas son:

  • Caídas.
  • Accidentes con bicicletas, patines y patinetas.
  • Golpes de calor y accidentes automovilísticos.
  • Quemaduras con estufas o fuegos artificiales.

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¿Cómo prevenir accidentes en vacaciones?

Los especialistas recomiendan medidas sencillas como:

  • Elegir parques con superficies de caucho o mantillo.
  • Supervisar que los juegos sean adecuados para la edad.
  • Usar casco en bicicletas y patines.
  • Vigilar a los niños cerca de cuerpos de agua e inscribirlos en clases de natación.
  • No dejar a menores dentro de autos bajo el calor.

“Con un poco de planificación, supervisión y el equipo de seguridad adecuado, la mayoría de las lesiones se pueden prevenir”, señala el reporte.

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Violencia doméstica: un reto más complejo

¿Por qué aumenta en verano?

El despacho Bauer & Karch Law Group identifica cinco factores que elevan el riesgo de violencia doméstica en esta temporada:

  • Más tiempo juntos en casa.
  • Calor y estrés.
  • Mayor consumo de alcohol.
  • Menor vigilancia escolar y comunitaria.
  • Presión financiera por viajes y actividades.

Las psicólogas Elizabeth Summerell y Ella Moeck, de la Universidad de Adelaida, señalan que reducir el consumo nocivo de alcohol, evitar la exposición prolongada al calor y buscar apoyo en personas de confianza puede disminuir los riesgos. También recomiendan aplicar técnicas de reevaluación cognitiva, que ayudan a manejar el estrés y evitar que los conflictos escalen.

El verano puede ser una temporada de alegría y convivencia, pero también de riesgos. Mientras que los accidentes infantiles se previenen con supervisión y medidas básicas de seguridad, la violencia doméstica requiere estrategias más profundas y apoyo comunitario para garantizar unas vacaciones seguras y saludables.

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