México.- El recipiente en el que guardamos los alimentos suele pasar desapercibido frente a otras preocupaciones de la cocina. Sin embargo, el material, el estado del envase y sobre todo, el uso que se le dé pueden hacer una diferencia cuando se trata de conservar, refrigerar o calentar la comida.
Cocinavital clasifica distintos recipientes desde los que considera menos convenientes hasta opciones como vidrio, cerámica y ciertos plásticos.
Expertos coinciden que no puede decirse que todo plástico sea inseguro ni que cualquier recipiente de vidrio sea automáticamente la mejor opción para todos los usos.
La seguridad depende de que el producto haya sido fabricado para entrar en contacto con alimentos y de respetar las condiciones para las que fue diseñado, señala FDA (Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos).
Mientras que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) explica que determinadas sustancias presentes en estos materiales pueden migrar hacia los alimentos, por lo que su seguridad se evalúa considerando factores como la migración y la toxicidad.
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¿Por qué no todos los recipientes de plástico sirven para lo mismo?
Uno de los principales errores consiste en asumir que un recipiente apto para conservar comida fría también puede utilizarse para calentarla.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) destaca que recipientes destinados al almacenamiento en frío, como algunos envases de margarina, yogur o requesón, no están aprobados para cocinar y pueden sufrir deformaciones o permitir la migración de sustancias químicas cuando se someten al calor.
Por eso, más que desechar todos los recipientes plásticos, conviene revisar para qué fueron fabricados. Si se pretende utilizar uno en el microondas, debe contar con indicaciones que señalen que es apto para ese uso.
La FDA también explica que algunos plásticos pueden derretirse debido al calor generado por los propios alimentos, aunque las microondas atraviesen el material.
La recomendación también aplica a los envases desechables o aquellos que originalmente contenían determinados alimentos. El USDA indica que ciertos empaques de un solo uso no deben emplearse para calentar comida, pues no fueron diseñados para soportar esas condiciones.
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¿El BPA significa que cualquier plástico es peligroso?
El bisfenol A (BPA) es una sustancia utilizada en determinados materiales que están en contacto con alimentos, pero no todo recipiente de plástico contiene BPA. La FDA asevera que ha evaluado ampliamente su presencia en envases y mantiene que los usos actualmente aprobados por esa agencia son seguros bajo las condiciones autorizadas.
Por ello, la etiqueta ‘libre de BPA’ puede ser una característica que algunas personas prefieran al elegir un recipiente, pero no basta por sí sola para determinar si un envase es adecuado. También importa si está diseñado para alimentos, si tolera refrigeración o congelación y si puede entrar al microondas.
El estado físico del recipiente tampoco debería ignorarse. Un envase muy deteriorado, deformado o difícil de limpiar deja de ser una opción práctica para conservar alimentos. Las recomendaciones de la FDA para superficies que tienen contacto con comida destacan características como que sean duraderas, no absorbentes y fáciles de limpiar.
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¿Por qué el vidrio y la cerámica pueden ser las alternativas ideales?
El vidrio y la cerámica aparecen entre las opciones más convenientes, aunque nuevamente hay que considerar el uso específico.
El USDA incluye al vidrio resistente al calor y a determinados recipientes de cerámica entre los materiales que pueden utilizarse para calentar alimentos en microondas, siempre que sean apropiados para ese fin.
Además de escoger un recipiente adecuado, la forma de almacenar la comida es fundamental. FoodSafety.gov recomienda colocar los sobrantes en recipientes pequeños y poco profundos para favorecer que se enfríen rápidamente y refrigerarlos cuanto antes.
Los alimentos perecederos no deberían permanecer a temperatura ambiente durante más de dos horas; si la temperatura supera los 32 °C, el límite recomendado baja a una hora.
En otras palabras, el mejor recipiente no sustituye las buenas prácticas de conservación. Un envase de vidrio, cerámica o plástico apto para alimentos puede ser una buena elección, pero debe utilizarse de acuerdo con las indicaciones del fabricante y acompañarse de refrigeración adecuada, limpieza y tiempos seguros de almacenamiento.
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¿Qué conviene revisar antes de usar un recipiente?
- Que indique que es apto para contacto con alimentos
- Que sea adecuado para el uso que se pretende darle: refrigerador, congelador o microondas
- No calentar alimentos en envases que fueron diseñados exclusivamente para conservarlos en frío
- Evitar recipientes deformados, deteriorados o que ya no puedan limpiarse correctamente
- Para recalentar en microondas, utilizar recipientes específicamente identificados como aptos para ese electrodoméstico
- Guardar los sobrantes en recipientes poco profundos y refrigerarlos rápidamente
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