
Culiacán, Sin.- Tras la separación del cargo de Robespierre Lizárraga Otero como responsable del Despacho de Rectoría de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), la cual se sumó a la del Rector Jesús Madueña Molina, la Casa Rosalina anunció un paro indefinido de labores a partir de este lunes 07 de octubre.
Lo anterior lo dio a conocer en un comunicado a través de Radio UAS y las redes de la propia universidad, Candelario Ortiz Bueno, quien este viernes fue nombrado responsable del Despacho de Rectoría de la UAS.
Durante su mensaje, Candelario Ortiz denunció irregularidades y arbitrariedades en los procesos jurídicos que enfrentan funcionarios de la Casa Rosalina, así como violación a la autonomía universitaria por parte del Congreso del Estado de Sinaloa, al no respetar los amparos federales interpuestos por la universidad y aprobar la reforma a la Ley Orgánica de la UAS.
“Estos atropellos cometidos durante año y medio contra la institución, su comunidad y sus autoridades no nos dejan otros caminos que recurrir a un paro indefinido de labores, a partir del primero minuto del día lunes 07 de octubre de 2024. Mucho lamentamos tener que tomar este tipo de decisiones por el impacto que esto podría tener en nuestras actividades académicas, de investigación, culturales, deportivas y de servicio a la sociedad, pero la cerrazón e ilegalidad en que se ha incurrido por parte de los tres poderes del estado nos obligan a actuar en tal sentido”, expresó.
Por último, Candelario Ortiz hizo un llamado a la comunidad universitaria, a los padres de familia, a los sectores productivos y a la sociedad sinaloense en general para pedirles su comprensión y solidaridad. Así como también a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, a quien pidieron intervenir y orientar una solución definitiva a este conflicto, para construir puentes hacia una urgente reconciliación, como lo sugirió en su momento el ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante su mensaje, Candelario Ortiz denunció irregularidades y arbitrariedades en los procesos jurídicos que enfrentan funcionarios de la Casa Rosalina, así como violación a la autonomía universitaria de la UAS por parte del Congreso del Estado de Sinaloa al no respetar los amparos federales interpuestos por la universidad y aprobar la reforma a la Ley Orgánica de la UAS.





