Motociclista muere tras ser arrollado por un vehículo frente a la Plaza San Isidro en Culiacán, Sinaloa

 

Culiacán, Sinaloa.- En Sinaloa, la Navidad llegó temprano, demasiado temprano. Desde finales del mes de octubre e inicios de noviembre, cuando todavía no se retiraba la decoración de Halloween y los altares de Día de Muertos, en las colonias ya se veían viviendas con ‘foquitos’; en los pasillos de los supermercados, gente comprando pinitos navideños; y en las oficinas, ya comenzaban a colgar toda clase de adornos que normalmente aparecen hasta finales de este mes.

Es algo inusual lo que ocurre este año en Sinaloa: la Navidad llegó antes de tiempo. El fenómeno ha llamado la atención por su fuerza y por la aparente necesidad colectiva de adelantar el espíritu navideño.

Inflable de pino de Navidad y Santa Claus

Inflable de pino de Navidad y Santa Claus

Le podría interesar: Invitan desde el Congreso a la gran Expoventa Artesanal los días 18 y 19 de noviembre en Culiacán, Sinaloa

Las noches se iluminan con series multicolor que, en otros años, no se veían sino hasta finales de noviembre e inicios de diciembre. En redes sociales abundan las fotos de árboles recién instalados acompañados por frases como: “La Navidad inicia cuando yo quiero que inicie”. En viviendas de varias colonias, se asoman los adornos inflables alusivos a la Navidad: Rodolfo el reno, Santa Claus, el trineo, bastones de caramelo o la galleta de jengibre.

Mire, yo puse el arbolito el 3 de noviembre… y nunca lo había hecho tan pronto, pero este año se siente pesado, como que ocupamos tantita paz en la casa”, cuenta doña Virginia, vecina de la colonia Infonavit Barrancos, mientras acomoda un moño rojo de terciopelo en su puerta principal.

El fenómeno también se refleja en el aumento de ventas de artículos navideños. En el Centro de Culiacán, comerciantes dicen que desde finales de octubre comenzaron a vender esferas, luces, pinitos, nacimientos y todo tipo de decoración navideña, algo poco habitual para la fecha.

La gente ya se está surtiendo de lo navideño. Muchos ya decoraron en sus casas o ya están decorando. Bien temprano este año. A mí también se me hizo raro”, comenta un vendedor de la calle Domingo Rubí.

Le podemos sugerir: Conferencia internacional en el Congreso analiza división de poderes y rendición de cuentas en Sinaloa

Entre tanta decoración adelantada, surgen preguntas inevitables: ¿Por qué las familias están decorando tan temprano?, ¿qué está provocando este fenómeno “navideño anticipado” en Sinaloa?

Aunque no existe un estudio formal, una respuesta oficial o científica, el sentimiento popular apunta hacia la misma dirección: al cansancio emocional acumulado por la violencia, que después de un año cargado de hechos violentos, muchas familias encontraron en el brillo navideño una forma de respirar, de hacer una pausa emocional. La Navidad funciona como refugio.

¿También las empresas y oficinas se adelantaron?

Sí. Restaurantes, supermercados, cafeterías, consultorios, corporativos y hasta talleres mecánicos y llanteras ya colocaron guirnaldas y árboles. En algunas empresas, los trabajadores, aunque aún no entra diciembre, ya andan organizando “El amigo secreto”…¡y no tardan en empezar con las posadas!

 

¿Esto había pasado antes en Sinaloa?

No con esta fuerza. Algunos años, la decoración se adelanta unos días, pero no una tendencia masiva desde finales de octubre e inicios de noviembre. Este 2025 parece haber marcado un punto emocional distinto.

Lea también: ¡Atención contribuyentes! SATES extiende horarios este fin de semana y día festivo por motivo de El Buen Fin

¿La violencia realmente influye en estas decisiones?

Para especialistas en comportamiento social, en épocas de tensión prolongada, las personas suelen buscar símbolos de seguridad, unión y esperanza, y pocos símbolos cumplen esa función como la Navidad.

¿Es malo adelantarla?

No. Para muchos, es una forma de autocuidado emocional, una especie de “luz terapéutica”. Significa más que una celebración: es una pausa, un respiro, un recordatorio de que todavía hay algo bonito a lo que aferrarse.

Así, mientras las autoridades intentan controlar la violencia y los sinaloenses se adaptan a vivir con cautela, las luces navideñas se multiplican como pequeños destellos de resistencia. Este año, lo dicen las casas iluminadas, los árboles en las ventanas y los adornos colgando desde las oficinas: el espíritu navideño no es solo una celebración, es una necesidad.

Contenido de Facebook

losnoticieristas

 

Conozca más sobre Culiacán