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México.- Es común pensar que si el cielo está cubierto de nubes o si el sol no brilla con fuerza, nuestro cuerpo queda protegido de los efectos dañinos de la radiación solar.
Sin embargo, este no es el caso, los rayos ultravioleta (UV), responsables de quemaduras y daños en la piel, pueden atravesar la nebulosidad y llegar a la superficie terrestre con una intensidad significativa, incluso cuando el día parece gris o sombrío.
Aunque las nubes reducen parte de la luz visible, no bloquean completamente los rayos UV, especialmente los tipos UVA y UVB que afectan la piel humana.
De hecho, diversas investigaciones han señalado que entre el 80 y 90 por ciento de la radiación UV puede penetrar a través de la cubierta nubosa y alcanzar la superficie terrestre, lo que significa que la exposición solar sigue siendo considerable incluso sin sol aparente en el cielo.
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Tipos de radiación que no se detienen con nubes
La radiación ultravioleta se clasifica en tres tipos, de los cuales UVA y UVB son los más relevantes para la salud humana.
Los rayos UVA tienen mayor longitud de onda y penetran más profundamente en la piel, contribuyendo al envejecimiento prematuro y daños en estructuras cutáneas que pueden derivar en cáncer.
Por su parte, los UVB afectan las capas externas de la piel y son los principales causantes de quemaduras solares. Ambos tipos pueden alcanzar la piel incluso cuando el sol no es visible debido a nubes, explica la CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos).
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¿Qué implica para la salud?
El que no se sienta calor o que el sol no brille no significa que la piel esté a salvo. La radiación UV que atraviesa las nubes sigue interactuando con tu piel, provocando efectos cumulativos, tales como:
- Causar quemaduras solares y daño celular incluso sin sol visible.
- Contribuir al envejecimiento prematuro de la piel y aparición de manchas.
- Aumentar el riesgo de cáncer de piel a largo plazo, porque la radiación UV daña el ADN de las células cutáneas con el tiempo.
Incluso en días con cielo cubierto, los rayos UV continúan interactuando con tu piel, lo que significa que la protección solar no debe limitarse a los días soleados.
Usar bloqueador solar de amplio espectro, prendas protectoras y gafas de sol con filtro UV ayuda a reducir significativamente estos riesgos, sin importar el estado del cielo.
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