Ciudad de México.- Cuando ocurre una tormenta, un corte prolongado del servicio o una inundación, muchas personas recurren al agua almacenada, de pozos, tinacos o incluso de ríos y tuberías dañadas. El problema es que, aunque el líquido se vea limpio, podría contener bacterias, virus o parásitos capaces de provocar enfermedades gastrointestinales y otras infecciones.
Durante este tipo de situaciones, consumir agua sin tratamiento puede representar un riesgo para toda la familia, especialmente para niñas, niños, adultos mayores y personas con defensas bajas.
Por ello, las autoridades sanitarias como la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) recomiendan aplicar métodos sencillos de desinfección antes de beberla, usarla para cocinar o preparar alimentos.
Además de evitar padecimientos, tratar correctamente el agua ayuda a conservar reservas seguras dentro del hogar cuando el suministro tarda en restablecerse. Tener recipientes limpios y conocer técnicas básicas puede hacer una gran diferencia en momentos complicados.
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¿Hervir el agua realmente elimina los microorganismos?
Uno de los métodos más utilizados y efectivos es hervir el agua. El calor destruye gran parte de los microorganismos que pueden causar enfermedades.
Las recomendaciones indican que el agua debe mantenerse al fuego hasta alcanzar el primer hervor y después continuar hirviendo por al menos cinco minutos. Este paso es importante porque no basta con calentarla ligeramente; el tiempo adicional ayuda a asegurar una mejor desinfección.
Después de hervirla, se aconseja dejarla enfriar de manera natural y almacenarla en recipientes limpios y bien tapados. También es recomendable evitar introducir vasos o utensilios sucios dentro del contenedor para impedir una nueva contaminación.
Aunque hervir agua parece una práctica sencilla, muchas personas suspenden el proceso demasiado pronto o la dejan expuesta al ambiente sin protección, lo que reduce la efectividad del procedimiento.
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¿Cómo se puede desinfectar el agua con cloro o plata coloidal?
Cuando no es posible hervir el agua, existen alternativas químicas de uso doméstico que pueden ayudar a hacerla más segura para el consumo.
Entre las opciones recomendadas se encuentra agregar dos gotas de plata coloidal o dos gotas de cloro comercial por cada litro de agua. Después de aplicar cualquiera de estas sustancias, el líquido debe permanecer en reposo durante aproximadamente 30 minutos antes de utilizarse.
Para este procedimiento se recomienda emplear recipientes de plástico o vidrio. Además, es importante respetar las cantidades sugeridas, ya que usar más producto no significa que el agua quedará ‘más limpia’ y podría alterar su sabor o provocar molestias.
Otro aspecto importante es revisar que el cloro sea apto para desinfección y no contenga aromas, colorantes ni otros aditivos destinados a limpieza doméstica.
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¿Cómo conservar el agua limpia después de desinfectarla?
Una vez que el agua fue tratada, el siguiente paso consiste en almacenarla correctamente para evitar que vuelva a contaminarse.
Los recipientes deben mantenerse perfectamente cerrados y colocarse en espacios frescos y alejados de polvo, basura o sustancias químicas. También conviene lavarlos antes de volver a llenarlos.
Muchas veces el problema no ocurre durante la desinfección, sino después, cuando el agua se deja descubierta o se manipula con las manos sucias. Por eso, se recomienda servirla con cucharones o utensilios limpios.
Contar con agua segura dentro de casa puede prevenir problemas de salud durante contingencias y ayudar a enfrentar mejor, periodos donde el servicio potable se vuelve irregular.
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