Estados Unidos.- Una toalla húmeda sobre la cama, colgada en una puerta o abandonada en una silla puede parecer un detalle sin importancia después de bañarse.
Pero, cuando permanece mojada durante horas y la habitación tiene poca ventilación, la humedad puede acumularse en el ambiente, favoreciendo condiciones propicias para el crecimiento de moho.
El problema no es dejar una toalla húmeda de manera ocasional, ni significa que dormir cerca de ella vaya a provocar una enfermedad inmediata, sino que el riesgo es cuando la humedad permanece, las telas tardan en secarse y aparecen hongos en las superficies u objetos en una recamara.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), advierten que los ambientes interiores húmedos y la exposición al moho, pueden ocasionar molestias respiratorias y reacciones alérgicas, sobre todo en personas sensibles.
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¿Qué efectos puede tener una toalla que permanece mojada en la salud?
Una tela húmeda conserva agua entre sus fibras y tarda más en secarse cuando está ‘hecha bola’, doblada o colocada en un lugar si circulación de aire.
Si esta humedad permanece, facilita la proliferación de microorganismos y moho, los cuáles generan algunos síntomas por su exposición.
- Estornudos y congestión nasal
- Picazón y enrojecimiento de los ojos
- Irritación en la garganta o tos
- Molestias en la piel
- En caso de asma, empeoramiento de los síntomas
Es importante destacar que no todas las personas podrían presentar estos síntomas, y no es necesariamente una toalla mojada la causante de ellos, por eso vale la pena evaluar si estas condiciones son causadas por otros factores.
El tiempo de exposición, la cantidad de humedad y la sensibilidad de cada persona, influye en los posibles efectos.
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¿Cómo puede convertirse una toalla mojada en un problema dentro de una habitación?
Como se mencionó anteriormente, la permanencia de la humedad es el principal factor de riesgo.
Una toalla húmeda que se deja sobre un colchón, una superficie tapizada como un sillón o una silla, o encima de ropa, puede transferir agua a dichos materiales y prolongar el tiempo en que tardan en secarse.
Si ese cuarto también se encuentra cerrado, no tiene ventilación apropiada, o presenta humedad ambiental elevada, el proceso de secado se vuelve aún más lento.
La EPA recomienda mantener una humedad interior baja, idealmente entre 30 y 50 por cierto. También sugiere poner a secar adecuadamente cualquier material mojado, lo más pronto posible.
Para evitar el crecimiento del moho, se debe tomar acción entre las primeras 24 a 48 horas, para evitar el riesgo de proliferación.
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¿Qué se recomienda para evitar humedad en los cuartos?
Adoptar algunas medidas sencillas, ayudarán a evitar que la humedad permanezca durante mucho tiempo dentro de una habitación.
- Extiende la toalla por completo y evita dejarla hecha ‘bola’, doblada o amontonada entre entras telas
- Sécala en un sitio ventilado, de preferencia en un tendedero exterior
- No la coloques sobre la cama, el colchón y la ropa de cama absorben la humedad
- Revisa señales de humedad en los cuartos, incluyendo esquinas, closets, paredes y ventanas; si percibes olores o manchas de humedad actúa de inmediato
- Ventila los dormitorios cada vez que sea posible, abriendo ventanas y puertas para facilitar que corra el aire
- Desecha toallas demasiado gastadas o con manchas negras
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